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Es vital mantenernos hidratados en estos días calurosos, ya que las altas temperaturas pueden causar deshidratación involuntaria.

Un indicador es la sed: una vez que sentimos ganas de tomar líquido, ya hemos perdido el 1% del agua corporal. Por ello, hay que beber agua de manera constante y no esperar a sentir sed. Otro indicador de buen consumo de agua es el color de la orina. Esta debe ser clara.

Asimismo, es necesario hidratarse antes, durante y después de la actividad física. En casos de ejercicio intenso o expuesto al calor, se deben consumir bebidas rehidratantes con electrolitos.

Sugiero pesarse antes y después del ejercicio cuando se presume que uno va a sudar mucho. La diferencia en las cifras, si es que la hay, equivale al agua eliminada. En ese caso, recomiendo tomar vaso y medio de agua (375 ml) por kilo de peso perdido.

Finalmente, para mantener el balance hídrico, hay que tener cuidado con las infusiones, las aguas de cáscara de piña o similares, pues tienen propiedades diuréticas y hacen que perdamos más líquido.