(USI)
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¿Qué son las elecciones para los limeños? Es pasar por calles abarrotadas de carteles que poco nos dicen sobre nuestros candidatos. Es escuchar promesas “nuevas” de honestidad, de no corrupción. Es escuchar discursos bonitos, bien hablados y bien emotivos para todos aplaudir con la esperanza de tener un país y una ciudad mejor. Es votar por el que nos cae mejor y por el más popular.

Poco importan las propuestas difíciles de entender, porque nadie se va a dar el trabajo de estudiarlas. Y eso lo saben nuestros candidatos. Tanto es así que, pese a los escándalos por plagio que hubo en las elecciones presidenciales, hemos vuelto a ver casos similares en planes de gobierno en estas elecciones.

Candidatos como Renzo Reggiardo, de Perú Patria Segura, Julio Gagó, de Avanza País, y Enrique Fernández, del Frente Amplio, han “olvidado” poner comillas en sus planes de gobierno. Unos niegan que exista plagio, otros no estaban enterados, otros dicen que se trata de un error. Pero la constante es que nadie parece tener cuidado de realmente revisar lo que hacen.

Y lo malo es que no hay escándalo, no es tan grave para nosotros. ¿Qué son unas cuantas comillas? ¿Qué importa si sacó unos cuantos parrafitos de otro lado si al final lo que importa es si las propuestas son buenas o malas? Es que ya nos hemos acostumbrado a que el fin justifica los medios. A que si igual nos van a robar, por lo menos que nos deje un par de veredas bien construidas.

Pero sí que deberían preocuparnos los plagios. No solo por la deshonestidad. Deberían preocuparnos porque nos habla mucho de la capacidad de mando y de control que tiene nuestro candidato. Si ni siquiera puede ordenar bien su campaña para evitar errores que no se toleran ni en las universidades, ¿qué nos hace pensar que puede gestionar bien un municipio? ¿Qué otros errores pueden escapársele mañana cuando esté en el sillón municipal?

Además, los planes de gobierno no son solo una guía para los electores, sino que es, literalmente, el plan de nuestro candidato. Entonces, nuestros candidatos, ¿ni siquiera saben lo que ponen en su propio plan? ¿O es que ellos no hacen el plan porque en realidad no les importa? Debemos entender que no basta con que una persona inteligente y popular llegue al poder, sino que el plan y las propuestas son lo más importante.

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