SHIRLEY ÁVILAlavila@peru21.com

Utilizar su tarjeta de crédito o de débito para pagar sus consumos en los diferentes establecimientos de la capital se ha convertido en un peligro. La Policía ha establecido que, ahora, el hampa roba dispositivos POS (equipos inalámbricos) y, en menos de cinco minutos, baja toda la información de las cuentas bancarias de los usuarios de estos aparatos. El propósito: la clonación.

A los hampones que operan bajo dicha modalidad les resulta fácil y rápido apoderarse de esos dispositivos electrónicos. Es que estas pequeñas máquinas –que se creía eran invulnerables– almacenan datos de miles de clientes bancarios, informaron fuentes de la División de Investigación de Alta Tecnología (Divindat).

EN DIVERSOS NEGOCIOSEl crecimiento de la economía de nuestro país ha obligado a las empresas a buscar nuevas estrategias de mercadeo para atraer la mayor cantidad de clientes. De esta forma, el uso del denominado 'dinero plástico' ha aumentado en forma considerable.

Según la Asociación de Bancos (Asbanc), existen 12 millones de tarjetas de débito y 7 millones de crédito. Por ello, estas cifras resultan más que tentadoras para los delincuentes, quienes han puesto en la mira a los miles de negocios, que se han visto obligados a contar con el sistema POS.

¿De qué se trata? Son los aparatos inalámbricos por cuya ranura se debe pasar la banda magnética de la tarjeta o el chip. Así, esta información es escaneada para que, posteriormente, el cliente escriba su clave (si se trata de una tarjeta de débito) o haga una firma (si es de crédito).

El aparato cuenta con un sistema informático para la transferencia de datos a un procesador, los mismos que se van almacenando.

AL DESCUBIERTOPerú21 accedió a un video de las cámaras de seguridad de una conocida panadería en Miraflores que captaron el preciso momento en el que un delincuente robaba uno de estos equipos.

Le bastaron segundos para apoderarse del aparato. Este sujeto, de buena apariencia, se acercó a la caja para pagar un consumo. Observó por ambos lados si alguien lo miraba y, en un descuido de las cajeras, sustrajo el dispositivo.

Minutos después, las trabajadoras se dieron cuenta de que faltaba un aparato. Curiosamente, no pasaron más de 20 minutos para que el ladrón –vestido con otras prendas– regresara y devolviera el POS sin que nadie lo advirtiera.

Le había bastado ese tiempo para vaciar la información de todos los clientes que pasaron su tarjeta por el dispositivo. Ahora, los datos ya se encuentran en una laptop para la clonación de las tarjetas. Este caso es investigado por agentes de la comisaría del distrito de Miraflores.

DELINCUENTES INNOVANAl respecto, Sandro Espinoza, experto en gestión de riesgos delictivos de la empresa Police Security SAC, señaló a Perú21 que "así como avanzan la tecnología y la informática, la delincuencia también es innovadora".

Indicó que el delito informático ha comenzado a crecer en nuestro país desde hace 10 años. La delincuencia comenzó con los llamados tarjeteros que operaban con la modalidad del 'cambiazo' (de tarjetas) en los cajeros automáticos.

Luego evolucionaron hacia la clonación de las tarjetas utilizando un 'skimmer' (dispositivo para leer la banda magnética). Después, incluso, le agregaron diminutas cámaras para obtener las claves secretas, manifestó.

Dijo que todas estas formas de robo electrónico han sido traídas por maleantes de otros países. Es así que a comienzos del año pasado se detectó el robo de un equipo POS en un grifo de Pueblo Libre. Y se repitió en los siguientes meses –en forma sistemática– en La Molina, San Miguel, Chorrillos y Miraflores.

"Los propietarios de los negocios no entendían la magnitud del problema. Hasta entonces se creía que estos equipos eran invulnerables. Sin embargo, una investigación permitió identificar a tres clonadores: dos brasileños y un chileno, quienes habían encontrado un mecanismo para acceder a la información de los POS. Estos eran buscados en sus países por el delito de fraude electrónico", puntualizó el experto (ver recuadro).

RECOMENDACIONES

- Los dueños de los establecimientos deben proteger sus equipos POS para prevenir cualquier intento de sustracción. El uso de soportes seguros, alarmas o cables de seguridad es una práctica recomendable.

- En los negocios deben utilizar un sistema de grabación de circuito cerrado de televisión para impedir que los malhechores sustraigan o manipulen el equipo POS.

- Los equipos POS inalámbricos deben ser entregados al responsable de caja y no quedar expuestos sobre el mostrador o las ventanillas al alcance de los delincuentes.

- Los clientes deben cubrir con sus manos –o con cualquier otro objeto– el pos al momento de digitar su clave, con el fin de que no sea grabada por alguna cámara de seguridad.

- Los usuarios no deben perder de vista sus tarjetas ni la operación que realizan los empleados de los diferente negocios.

- Un robo debe ser inmediatamente denunciado en la División de Investigación de Alta Tecnología de la Dirincri.