LO ENCUENTRAN MUERTO. El cuerpo del asesino chileno estaba en una casa abandonada del Cusco. (USI)
LO ENCUENTRAN MUERTO. El cuerpo del asesino chileno estaba en una casa abandonada del Cusco. (USI)

Ramón Gustavo Castillo Gaete (35), el ciudadano chileno que se hallaba prófugo y que era intensamente buscado por la Interpol tras el asesinato de su propio hijo de tres días de nacido –al cual, en un macabro rito satánico realizado en noviembre pasado, arrojó al fuego–, fue encontrado ayer muerto en una vivienda abandonada ubicada en una céntrica calle del Cusco.

Su cuerpo, que tenía la barba medianamente crecida, fue descubierto por agentes de la Policía, al promediar las 11:45 horas, en un inmueble de tres pisos situado en la calle Shapy 872 y conocido como 'La casa embrujada'.

El sujeto vestía una casaca gris, pantalón jean y zapatillas marrones. Además, llevaba un gorro de tela polar en la cabeza y cargaba una mochila azul, pero no portaba documentos. Por ello, en un primer momento, las autoridades no confirmaron que se trataba del chileno buscado por la Policía.

Sin embargo, cinco horas después, el jefe de la Región Policial Sur Oriente, general PNP Javier Ávalos, informó que las huellas dactilares enviadas por la Interpol-Chile coincidían plenamente con las huellas que le fueron tomadas al cadáver por los peritos de Criminalística y de la Fiscalía que llegaron al lugar de los hechos.

Pese a ello, mencionó que se ha solicitado el perfil biométrico del ciudadano chileno para, de esa manera, ratificar su identidad al 100%.

Ávalos detalló, asimismo, que el cuerpo fue encontrado colgado de una soga blanca de media pulgada de ancho y de unos dos metros de largo, la cual estaba atada a una viga del techo de la casa.

Refirió que, según las primeras investigaciones, el sujeto se suicidó al promediar las 2 de la mañana al sentirse cercado por la Policía. No obstante, dijo que el cadáver será sometido a exámenes toxicológicos y a otras pericias para determinar las circunstancias en las que Castillo pereció. Posteriormente, los restos serán trasladados a Lima y, luego, a su país.

EL CASOCastillo Gaete, quien huyó al Perú el 19 de febrero, era buscado por la Policía de Investigaciones de Chile por matar a un bebé para "salvar al mundo" de una supuesta catástrofe, la cual creían que ocurriría el 21 de diciembre pasado.

En las reuniones de la secta, el individuo tenía relaciones sexuales con todas sus seguidoras. A estas les decía que él, por ser dios, no podía procrear y que, si alguna vez eso pasaba, el bebé sería el anticristo y debía morir.

Por ello, después de que una de sus seguidoras alumbró a un hijo suyo, Castillo se trasladó hasta la localidad chilena de Colliguay (Valparaíso) y, junto con los otros miembros de su secta, realizó un rito satánico y sacrificó al niño.

Desde que se supo de su llegada al Perú, un grupo de élite de la Policía peruana venía trabajando en la búsqueda del sujeto y siguió su pista por las diversas casas que ocupó en Ollantaytambo y en el Valle Sagrado de los Incas.

En el Cusco, el chileno aparentaba ser un vendedor de artesanías. Para pasar inadvertido hizo varios cambios en su físico, lo que incluyó el corte de su larga barba.

Las investigaciones de la Policía permitieron establecer que Castillo Gaete estaba acompañado de una mujer a la cual los seguidores de la secta le enviaban dinero al Cusco, lo que permitió seguirle la pista.

TENGA EN CUENTA

- Ramón Castillo Gaete era un músico de 35 años que se creía la reencarnación de dios y se hacía llamar 'Antares de la Luz'.

- Cinco miembros de su grupo han sido detenidos en Chile por este caso.

- Francisca Ceroni Espinoza (21), quien habría viajado con Castillo al Cusco, regresó a su país el lunes.