Macabro. Agentes del Serenazgo de Chorrillos lo encontraron a las 7 de la mañana. (Shirley Ávila)
Macabro. Agentes del Serenazgo de Chorrillos lo encontraron a las 7 de la mañana. (Shirley Ávila)

En menos de 24 horas, el cadáver de otro hombre con signos de tortura fue hallado en la Costa Verde, a la altura del Salto del Fraile, en Chorrillos. La División de Investigación de Homicidios de la Dirincri logró determinar que la nueva víctima es hijo del sujeto que, la tarde del jueves, fue encontrado sin vida en un acantilado de San Miguel.

POR LA MAÑANASe trata de Alan Jorge Jaén Andrade, de 31 años, quien fue ubicado a las 7 de la mañana de ayer por efectivos del Serenazgo de Chorrillos en el circuito de playas.

El cuerpo fue divisado en un descampado. Estaba embalado en una bolsa negra con cinta adhesiva. De inmediato, los agentes comunicaron el hecho a la comisaría de Chorrillos.

Al lugar llegaron la unidad especializada de Homicidios y peritos de Criminalística.

Estaba en posición de cuclillas, con las manos y los pies atados con soguillas reforzadas con cinta adhesiva. Una bolsa de plástico, que había sido fuertemente asegurada, cubría su cabeza. Tenía una mordaza alrededor de la boca y el 80% del cuerpo estaba cubierto de hematomas.

Los peritos detectaron un sangrado por la nariz, por lo cual se presume que el fallecimiento de Jaén Andrade se habría debido a una hemorragia interna por los golpes que le propinaron sus homicidas.

AJUSTE DE CUENTASPor la noche, los investigadores lo identificaron a través del sistema policial AFIS, con el que se registra la base de datos de las huellas dactilares. También dieron con la identidad del hombre hallado la tarde del jueves en un acantilado de San Miguel. Se estableció que es Jorge Rafael Jaén Márquez, de 60 años, padre del joven hallado en la mañana de ayer.

El posible móvil de ambos asesinatos sería un ajuste de cuentas por parte de alguna banda de narcotraficantes, ya que estas mafias acostumbran a deshacerse de sus víctimas arrojándolas en puntos desolados y maniatadas.

Ambos vivían en la manzana B, lote 15 de la urbanización Pilares, en el Callao. Al cierre de esta edición, sus familiares aún no se habían acercado a la Morgue Central de Lima para retirar los cadáveres.

DATOS

– Otra hipótesis que maneja la Policía Nacional es que padre e hijo hayan sido asesinados por las mafias de construcción civil del Callao.

– Aún no hay detenidos por este caso. Las investigaciones están a cargo de un grupo especial de la Dirincri.

– Se supo que ambos habían desaparecido hacía varios días. Sin embargo, su familia no denunció el hecho a las autoridades.