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Adolfo Guevara,Opina.21aguevara@peru21.com

Cuando la presión intraabdominal es mayor a 12 milímetros de mercurio se producen varios cambios en el cuerpo; por ejemplo, deja de funcionar bien el riñón. Si la presión sigue subiendo, el riñón deja de filtrar sangre y se puede producir anuria (falta de orina). Lo mismo pasa con el función hepática. Los intestinos también son afectados. Se puede producir translocación bacteriana (ingresan a los intestinos por presión). En el sistema cardiovascular, aumentan la presión venosa central y la trombosis venosa profunda, lo que incrementa la incidencia de embolia pulmonar. Al estar elevado el diafragma, no permite una buena función pulmonar favoreciendo la formación de atelectasias y el aumento de la presión intratorácica, lo que incrementa la presión pleural. Esto disminuye la funcionalidad del pulmón, originando baja del nivel de oxígeno en la sangre.