(Renzo Salazar/Perú21)
(Renzo Salazar/Perú21)

Hay quienes se ríen del debate de ayer. Candidatos que leían sus proyectos, que no podían responder directamente las preguntas. Propuestas poco articuladas y un minuto de silencio por el candidato ausente, que va primero en las encuestas. Un triste espectáculo, por momentos aburrido, por momentos incómodo.

Pero fue una representación real de lo que tenemos en estas y casi todas las elecciones. Pocas propuestas, poco análisis, pocas respuestas para preguntas realmente serias. Lo único que garantiza una victoria es qué nombre es el más conocido y qué tanto escándalo puede hacer. Total, solo son alcaldes, no es como si se vinieran las elecciones presidenciales, así que grave no es. ¿O sí?

Lo cierto es que las elecciones municipales y distritales son, para mí, tan o hasta más importantes que las presidenciales. Los proyectos y medidas que ellos ejecuten son los que directamente van a incidir sobre tu vida. Qué tanto tiempo vas a estar en el tráfico, si vas a tener o no un transporte público decente para ir a tu trabajo. Qué puedes hacer con tu propiedad privada. Qué negocios puedes poner.

Si compras un terreno, qué puedes construir ahí, cuántos pisos. Si puedes poner una tienda o no. Si vas a poder tener una licencia. Si te van a cerrar el negocio. Todo eso está estrechamente ligado a las decisiones que tomen nuestros alcaldes. Y, por eso, es tan importante y tan preocupante la situación en estas elecciones.

Una situación en la que está en primer puesto no un candidato, sino los que no saben por quién votar y luego le siguen los conocidos. Uno con supuestos plagios en el plan de gobierno, otro que propone 0% de criminalidad y que ha adoptado un discurso anti inmigración y otro famoso por sus ataques en redes y por propuestas contra la inseguridad que no dependen de la alcaldía de Lima.

¿Hacia donde vamos? ¿A quién le vamos a dar el sillón que puede incidir directamente en cómo vivimos? La situación es grave y yo, hasta hoy, no sé por quién votar.