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Juan José Garrido,La opinión del directordirector@peru21.com

Sacar a las combis llenas de papeletas, eliminar las batidas para mitigar la corrupción popular, lucha frontal contra la delincuencia común… ¿promesas electorales de algún advenedizo a la Alcaldía de Lima? No, qué va. Es el nuevo ministro del Interior, Daniel Urresti, sacándole lustro a la nueva investidura.

No sé ustedes, pero como que no calza un militar en retiro cuyo reciente encargo incluía bombardear actividades ilegales con las necesidades de seguridad y orden ciudadano que el país presenta. Instalar a una persona con mentalidad castrense y competencias adecuadas para una zona de conflicto en un puesto cuyo principal objetivo es el ciudadano –en su quehacer diario– no tiene sentido. Después de tanta crítica frente a los resultados del ministerio en lo que va del gobierno, pues parece una solución salida de la necesidad, la premura y la confianza en que la persona cumplirá lo requerido.

Por lo pronto, el ministro Urresti se ha presentado muy activo en los medios, buscando sin duda la rápida aprobación popular; y en este punto, en efecto, a la ciudadanía le puede gustar ese discurso duro y crudo.

Lo primero sería preguntar si su institución se siente identificada con ese rol y con esos ideales. Las tareas, formas y dinámica policiales no son, ni se parecen, a las militares. Lo que busca una solución militar en el área policial es, para muchos oficiales, un insulto soterrado a esta segunda institución; lo que se les dice, en concreto, es que son corruptos, indisciplinados, temerosos, en un largo etcétera.

Lo segundo es que, en efecto, la Policía Nacional necesita recuperar el brillo institucional. Sin embargo, ello no exige implantar una cabeza militar, menos aún establecer convenciones castrenses.

Si el ingreso de Walter Albán significaba instaurar en la PNP una ideología oenegista, como la han llamado algunos, el salto a la militarización de la misma con Urresti no garantiza nada. Sí levanta, sin embargo, el telón de una nueva puesta en escena. Esperemos para saber qué trama brinda.