(Fotos: Jesús Saucedo / @photo.gec)
(Fotos: Jesús Saucedo / @photo.gec)

Otro daño colateral añadido al contagio por estas estúpidas marchas de los “heroicos bicentenarios” contra la vacancia de Vizcarra fue impedir el relevo de la inepta Pilar Mazzetti por Abel Salinas al frente del Minsa: Mazzetti ya ha probado con creces que no lidera ni sabe gestionar, aunque es Madame Curie al lado de su pésimo antecesor Zamora.

Salinas tenía en mente implementar un nuevo esquema de pruebas moleculares masivas y de rastreos de contagiados ( ), que resultaba mucho más cuerdo que repetir intentos fracasados como este último de imponer otra vez cuarentenas brutales a la mala, además de que era consciente en noviembre de que se nos venía un segundo tsunami (ver ).

No les aseguro tampoco que Salinas iba a ser la panacea frente a una peste tan difícil, pero por lo menos tenía clarito que había que cambiar ya de enfoque, que cuarentenas sin pruebas moleculares masivas y rastreos no nos sirven ( ).

Pero toda esta tan necesaria y urgente mudanza radical de estrategia y de ministro contra la plaga se derrumbó gracias a las marchas de los “bicentenarios” y a sus corifeos de La República, los caviares y esa gran parte de la televisión (en especial Latina y Canal N), que tanto les alentaron y endiosaron.

Así que ya saben a quiénes echarles la culpa de la repetición de este absurdo esquema de encierro de rebaño en que persisten Mazzetti y Sagasti –imitando a Vizcarra y Zamora–, que no va a solucionar nada y que solamente va a terminar de quebrar económica y psicológicamente a muchísimos. ¡Acuérdense de los “bicentenarios”!