Golpe de Mercurio

“Se estaría erradicando un cáncer que definitivamente no decía nada bueno de la institucionalidad del Estado peruano, que hasta hoy parecía incapaz de someter al imperio de la ley a las hordas delincuenciales”.

Madre de Dios

Madre de Dios (Twitter/PNP)

Madre de Dios (Twitter/PNP)

Editorial Perú21
Editorial Perú21

La irrestricta impunidad con que la minería ilegal socavaba el suelo y el subsuelo de zonas cercanas a áreas protegidas de la selva peruana, como, por ejemplo, la Reserva Nacional de Tambopata, uno de los territorios con mayor biodiversidad del planeta, pareciera estar viviendo sus últimos episodios.

Con el megaoperativo Mercurio, además, no solo se está poniendo fin a un largo periodo de depredación y bandidaje que afectaba directamente a nuestra selva, también se estaría erradicando un cáncer que definitivamente no decía nada bueno de la institucionalidad del Estado peruano. Hasta hoy este parecía incapaz de someter al imperio de la ley a las hordas delincuenciales y mafias mineras que han convertido estas regiones en nefastos territorios liberados, que nos avergüenzan ante la comunidad internacional, que así como la prensa local, le ha dedicado numerosos reportajes en medios de difusión masiva: campamentos o ciudadelas donde la trata de personas, la prostitución infantil, la sobreexplotación laboral, la corrupción de autoridades, el asesinato y el robo son el duro pan de cada día.
En La Pampa se ha desplegado una impresionante fuerza de 1,500 efectivos, entre miembros de las fuerzas policiales y Fuerzas Armadas, además de 70 fiscales, y se ha declarado el estado de emergencia por 60 días en las zonas álgidas de la provincia de Tambopata, en Madre de Dios. Es de esperar que una operación de esta envergadura sea solo el comienzo de una serie de intervenciones similares, multisectoriales, debidamente planificadas y con la ley en la mano, en otras regiones del país que sufren el inclemente castigo de la minería ilegal y toda la barbarie que alrededor de ella prospera.

De no ser así, estaremos hablando otra vez de medidas aisladas, interdicciones anecdóticas, organizadas solo para paliar el problema y quedar bien ante la opinión pública o la encuesta del mes. Todo indica que no es el caso, pero igual estaremos atentos a los resultados y, por supuesto, a que estos resultados sean duraderos.

Ir a portada