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Fritz Du Bois,La opinión del directordirector@peru21.com

Incluso lo que se ha logrado puede ser fundamental para desaparecer a Sendero. Por lo tanto, no es importante discutir si fue producto de una paciente labor de Inteligencia o debido a que los pobladores pasaron el dato.

Más bien, lo que sí sería importante es que las fuerzas de seguridad sientan el respaldo de la población para motivarlas a que sigan actuando con esa misma determinación y terminen, de una vez por todas, con su trabajo. En realidad, la displicencia con la que trataron el tema senderista durante 15 años nos pudo haber costado muy caro.

Así, recordemos cómo hace 10 meses la destrucción de tres helicópteros que abastecían al consorcio Camisea nos hizo despertar a la alarmante vulnerabilidad del gasoducto que transporta el combustible para el 40 por ciento de la generación eléctrica que necesitamos. Por lo que bastaba un atentado terrorista bien organizado para pasar en un solo día, literalmente, de la luz del crecimiento a la oscuridad del frenazo. Siendo uno de los abatidos, 'Gabriel', el que lideró ese ataque, podemos considerar que, al menos, ese riesgo se ha neutralizado.

Por otro lado, con este golpe –que les ha cortado parte de la cabeza– los narcos que ahora los están liderando van a estar desorganizados hasta que logren reagrupar las columnas que los dos líderes terroristas eliminados tenían bajo su mando. Con esto se presenta una gran oportunidad –que no podemos desperdiciar– para que las fuerzas de seguridad tomen la iniciativa de inmediato, pasen a la ofensiva y los ajusten al máximo. Sin duda, el quitarse de encima a Sendero –al fin después de 33 largos años– sería un alivio monumental para todos los peruanos.