Foto: David Vexelman
Foto: David Vexelman

Juan Carlos Eguren,CongresistaAutor: Gonzalo Pajaresgpajares@peru21.com

Juan Carlos Eguren preside la Comisión de Justicia del Congreso y allí se analizará, en primera instancia, el polémico proyecto de la unión civil entre homosexuales. En esta charla hablamos de ese tema y de las posibilidades electorales del PPC, su partido político.

Preside la Comisión de Justicia del Congreso. Allí se decidirá si el proyecto de ley de la unión civil pasa al Pleno. ¿Le dará prioridad? En la comisión hay tres proyectos sobre esa materia. Sobre el de la unión civil, presentado por Carlos Bruce, se pidieron opiniones a estamentos como el Ministerio de Justicia. Estas opiniones llegaron y, con ellas, se hizo un predictamen que se someterá a debate en la Comisión. Sobre los otros proyectos presentados, también se pidieron opiniones, las que ya llegaron. Se pueden presentar dos escenarios: uno donde prime el de Bruce o alguno de los proyectos alternativos, como el de Martha Chávez, o trabajemos un predictamen que integre todos los proyectos.

¿El PPC respaldará el proyecto de la unión civil? Hasta donde tengo entendido, ningún partido, de manera institucional, ha emitido algún pronunciamiento. Es más, dentro de las mismas bancadas no hay una opinión homogénea. Imagino que, cuando el tema llegue al Pleno, las bancadas fijarán una posición. Sin embargo, es probable que en esta materia, como en otras, como la pena de muerte, los partidos prefieran que sus representantes emitan un voto de conciencia.

¿Cuál es su posición? Como presidente de la Comisión de Justicia no puedo adelantar opinión, pues puedo desviar el debate. Es más, normalmente el presidente no vota.

Pero también es ciudadano… Le repito: el PPC no ha fijado posición al respecto. Los ciudadanos en general y los congresistas en particular, y de manera especial los miembros de la Comisión de Justicia, expresamos nuestra opinión a través del voto, y, para esto, debemos tomar en cuenta los aspectos jurídicos, morales, éticos, religiosos, culturales, familiares, electorales, etc. Como verá, el tema no es fácil; tiene varias aristas. La decisión que tome el parlamentario siempre será válida y debe ser respetada… Esta es la característica de la democracia: ser plural y tolerante con quienes piensan distinto a nosotros.

¿Las firmas en pro y en contra y las marchas tienen alguna influencia en ustedes?Por orden constitucional no estamos sometidos a ningún mandato imperativo y debemos actuar de acuerdo a nuestra conciencia. Es decir, no debemos recibir ningún tipo de presión distinta a la de nuestra conciencia. Las cartas que se envíen, las firmas que se consigan, los plantones y marchas, los tuits, los posts, etcétera, no tienen ni deben tener ninguna trascendencia en nuestra decisión. Yo creo que iremos hacia un escenario de consenso, donde el tema de los derechos de los homosexuales será reconocido, pero señalando, con claridad, que la familia es la célula básica de la sociedad y del Estado. Tenemos el mandato constitucional de preservar y defender a la familia, ya que el escenario idóneo para la formación de los hijos es la familia tradicional. Sin embargo, hay que reconocer que, en la realidad, hay otro tipo de parejas que demanda derechos que deben ser valuados y, en la medida de lo posible, reconocidos.

¿La sociedad está preparada para la unión civil? Debemos escuchar la opinión general y esta se expresa en las encuestas: el 80% está en contra de la unión civil. Ahora, iniciativas como la unión civil no deben ser sometida a referéndum.

Alberto Valenzuela acaba de lanzar su precandidatura a la Alcaldía de Lima… El PPC siempre marca la diferencia y con lo realizado por Valenzuela se demuestra que cumplimos con los mandatos legales y constitucionales: elecciones internas, secretas, que promueven la competencia. Por eso somos una cantera de cuadros políticos y nunca se nos acusará, como a otros partidos, de 'dedocracia' o autocracia.

¿En verdad cree que el PPC tiene posibilidades en Lima? Sé que el escenario no es fácil, pero hay algo que es recurrente en nuestras elecciones: los favoritos, los que lideran las encuestas, normalmente terminan perdiendo las elecciones. Nosotros lo sufrimos con Lourdes Flores; Andrade con Castañeda; Castañeda con Humala; Vargas Llosa con Fujimori. Además, con Castañeda hay un voto en contra que supera su voto a favor. Entonces, uno de los candidatos chicos terminará polarizando las elecciones. El reto no es pasar a Castañeda hoy, sino liderar una posición capaz de ganarle en octubre.

¿Por qué no insisten con Lourdes Flores? La posibilidad de ser liliputienses está descartada. Cada vez que el PPC participa, aunque no siempre gana, es protagonista. Además, Lourdes, a pesar de todas sus capacidades, ha decidido no postular. Finalmente, no creemos en el caudillismo y promovemos la renovación de los cuadros políticos, las candidaturas de jóvenes.

AUTOFICHA

- La Comisión de Justicia aprobó la Ley de la Carrera Fiscal, una norma urgente, pues el Ministerio Público está desfasado y así no puede combatir la delincuencia.

- Mi relación con Raúl Castro, el presidente del PPC, es muy buena. Me ganó la presidencia del partido por solo siete votos, pero me ganó.

- Las fricciones en un partido son saludables, pues así se forman los cuadros y se fomenta la democracia. El PPC no es caudillista ni promueve el autoritarismo.