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Gabinete sin tamiz

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Fecha Actualización
Si el flaco Gareca fuera tan acertado en escoger a sus jugadores como lo es el presidente Martín Vizcarra al designar a sus ministros, la selección peruana jamás hubiera vuelto a clasificar para un Campeonato Mundial de Fútbol.
Lo de la titular de la cartera de Producción, Rocío Barrios, es solo el enésimo nombre que se añade a la deshonrosa galería de ministros que, a poco o mucho de haber asumido el cargo, debieron salir por la puerta falsa al ser defenestrados luego de que se divulgaran denuncias, investigaciones o conductas impropias de su investidura.
Como ha detallado un informe de Perú21, su caso se suma al de otros ministros o exministros cuestionados y hasta procesados. El más notorio, quizás, el de César Villanueva, quien luego de ejercer como jefe de gabinete, tuvo que afrontar serias denuncias de corrupción que lo llevaron a ser detenido en un operativo policial que pronto derivó en la prisión preventiva que actualmente cumple. Otro fue Carlos Lozada, quien se desempeña como ministro de Transportes y Comunicaciones, y hoy está procesado por presuntas irregularidades a su paso por la dirección de Provías Nacional. Lo de Juan Carlos Liu fue clamoroso, pues ocultó que su empresa había asesorado a Odebrecht en 2012, con el proyecto Gasoducto Sur, y cuya apresurada salida de Energía y Minas se convirtió en la chispa que inició la combustión de casi medio gabinete hace menos de un mes. El propio Edmer Trujillo, exministro de Transportes, viene siendo investigado por presuntas irregularidades cometidas en la construcción del Hospital Regional de Moquegua. La lista es larga, no la agotaremos aquí.
El tema de fondo, sin embargo, es que lo excepcional parece haber devenido regla en los gabinetes del gobierno. Es decir que, tarde o temprano, tal o cual ministro quede en evidencia al revelarse antecedentes tan graves como los que la Fiscalía imputa a la ministra Barrios. ¿Qué pasa en la PCM? ¿Se ha dado acaso la peregrina directiva de mirar a otro lado cada vez que se designa un ministro? ¿Llega a tanto la incompetencia cuando se revisa el currículum de los candidatos? ¿Tan escasos son los profesionales fiables al alcance del gobierno?