VENGANZA. Catalanes remontaron y además se vengaron del 4-0 que el Milan les hizo en 1994. (Reuters)
VENGANZA. Catalanes remontaron y además se vengaron del 4-0 que el Milan les hizo en 1994. (Reuters)

BARCELONA.- El primer humo negro de la Plaza de San Pedro no llegó a España. Porque allí si hubo elección, allí el fútbol escogió a sus pontífices, a los guías de la religión de pegarle a una pelota. El humo blanco que salió del Camp Nou vistió a Lionel Messi y al Barcelona de blanco, les puso el anillo de la clasificación y las sandalias que guiarán sus pasos en cuartos de final. Remontada. 4-0 ante el Milan.

"A esta generación le falta una remontada histórica", había dicho Xavi Hernández. Y el triunfo se dio con el mismo marcador de dos ocasiones anteriores que, al igual que ayer, coincidieron con un cónclave. En 1958, la víctima fue Real Madrid, mientras se elegía a Juan XXIII. En 1978, Las Palmas recibía el 4-0 mientras Karol Wojtyla se convertía en Juan Pablo II. Coincidencia dicen.

Ayer el 'Barza' le quitó la pelota, asfixió al equipo que lo asfixió en Italia e Iniesta y Messi volvieron a brillar. A los 5' la 'Pulga' clavó un zurdazo en el ángulo para el 1-0. Milan jugó con el mismo esquema que en San Siro, pero sufrió ante la ausencia de Pazzini, la floja marca de Ambrossini y la nula conducción de Montolivo. Sus enemigos, vestidos de catalán, volvieron al 'tiki taka' y estrellaron un disparo al travesaño cortesía de Iniesta (13') y luego exigieron a Abbiati cuando Xavi probó de lejos (16').

Los italianos solo decidieron salir a los 38'. Niang pudo sentenciar la llave pero su disparo pegó en el poste y Barcelona no perdonó. Flamini y Ambrossini la perdieron en salida, Iniesta se la dio a Messi y este se la dio a la red a los 39'. La elección empezaba a ser unánime en el Camp Nou.

EL VIEJO BARCELONASolo diez minutos demoró el local en anotar el tercero. Solo diez minutos demoró Milan en volver a equivocarse y pagar. El lateral izquierdo Constant falló en la marca y David Villa colocó la pelota a la derecha de Abbiati. Milan ya no podía esperar y volvió a tener una chance con un taco de Flamini (67').

El local había caído en un pozo cuando ingresaron Carles Puyol y Alexis Sánchez aunque este último habilitó a los 91' a Jordi Alba para que convierta el cuarto gol. El Camp Nou dejó ver entonces el humo blanco. La elección duró noventa minutos y el mensaje se dio a conocer: "Habemus Barza".