Vientos ocasionaron que viejos árboles y postes cayeran sobre las viviendas. (Heiner Aparicio)
Vientos ocasionaron que viejos árboles y postes cayeran sobre las viviendas. (Heiner Aparicio)

Arequipa vivió ayer 12 horas de pánico. Un fuerte ventarrón –que empezó la tarde del jueves y se prolongó hasta la madrugada de ayer– ocasionó destrozos e incendios en diversos distritos, así como la caída de calaminas, paneles publicitarios, postes y árboles. Según un reporte de Defensa Civil, 118 viviendas resultaron dañadas en seis distritos.

El director del Senamhi, Sebastián Zúñiga Medina, sostuvo que las ráfagas de viento alcanzaron los 65 kilómetros por hora, una velocidad que no se daba desde el año 1986. Explicó que el fenómeno se originó por la diferencia entre la presión y la temperatura registrada a más de cinco mil metros de altitud, lo cual arrastró la humedad hacia la cordillera.

Los vientos llegaron a la provincia de Camaná y a las regiones Moquegua y Tacna, pero la más afectada fue Arequipa. Al respecto, Aldo Valle, secretario técnico del Comité Distrital de Defensa Civil, informó que tras el temporal se produjo la caída de muros precarios y techos de calamina, que terminaron sobre las vías.

Además, Defensa Civil comprobó que 30 árboles grandes –de más de 40 años de antigüedad– habían caído sobre las aulas de material noble de un colegio y sobre las viviendas de la avenida Francisco Mostajo, en Cerro Salaverry.

Las ráfagas de viento también afectaron 19 planteles que perdieron los techos y las mallas tipo rachel. Asimismo, sus paredes quedaron rajadas.

Ante la emergencia, el Gobierno Regional de Arequipa repartió 3,500 calaminas entre los pobladores afectados.

DATO

- El Senamhi descartó que en los próximos días se vuelvan a presentar ráfagas de viento como las registradas el jueves, pues informó que el fenómeno de descompensación atmosférica se ha disipado.