EN MEMORIA. En el escenario de la tragedia, cientos de personas dejaron flores y otros recuerdos. (EFE)
EN MEMORIA. En el escenario de la tragedia, cientos de personas dejaron flores y otros recuerdos. (EFE)

BOSTON (Agencias).– Las bombas usadas en el maratón de Boston, que dejaron tres muertos y 176 heridos, fueron fabricadas empleando ollas de presión como soporte físico y rellenadas con pólvora así como con metrallas en forma de clavos y perdigones.

La Policía informó que recuperó los fragmentos de una tela sintética de color negro que podría pertenecer a una de las mochilas usadas para ocultar una de las bombas que estallaron en el evento.

En tanto la prensa reveló que los explosivos estaban escondidos en contenedores de basura, y que incluso había otras dos bombas que no llegaron a detonar. Asimismo, un congresista republicano dijo que los artefactos eran similares a los que se usan contra las tropas estadounidenses en Afganistán e Irak.

Por su parte, el agente especial del FBI Richard DesLauriers señaló que recorrerán "hasta el último rincón del mundo" para encontrar a los autores de la matanza que el presidente Barack Obama calificó como un "acto terrorista".

ESPERABA A SU PAPÁEn medio de esta incertidumbre, algunas historias conmocionaron a los estadounidenses, entre ellas la de Martin Richard, de 8 años, quien murió mientras esperaba que su padre –quien resultó ileso– cruzara la línea de meta del maratón. Su hermana menor perdió la pierna y su madre quedó gravemente herida.

En tanto, Carlos Arredondo, un inmigrante costarricense de 52 años, socorrió a los heridos de la tragedia. Él estaba en Boston para apoyar a un corredor que participaba en honor de su hijo.

De otro lado, en Atlanta un hombre resultó con quemaduras al abrir un paquete. Inicialmente se dijo que era una bomba, pero la policía local descartó dicha versión.

TENGA EN CUENTA

- Las dos bombas estallaron diez minutos antes de las tres de la tarde con 12 segundos de diferencia, a pocos metros de la meta.

- Entre los fallecidos figuran un niño de 8 años y una mujer de 29 años de edad. La tercera víctima, cuya identidad se ignora, era un estudiante de la Universidad de Boston.

- La Policía informó que entre los más de 170 heridos, 17 de ellos se encuentran en estado crítico.