LO ÚLTIMO

Así nos vamos

“Lo único que probadamente levanta a la gente de la silla y la lleva a marchar, a luchar o a votar es el miedo. El miedo que se tangibiliza de muchísimas maneras y se cataliza a través de la incertidumbre”.

"Que se vayan todos los corruptos y explotadores", sostuvo colectivo en su marcha. (Foto: Renzo Salazar)

"Que se vayan todos los corruptos y explotadores", sostuvo colectivo en su marcha. (Foto: Renzo Salazar)

Así nos vamos (Foto: Renzo Salazar)

Luis Davelouis
Luis Davelouis

El Congreso tiene 14% de aprobación. El presidente 17%. Incorporando el margen de error, están iguales. Nada de lo que sentirse orgulloso: la miseria ama que le hagan compañía y mal de muchos, consuelo de tontos. “No me tiznes”, le dice la sartén a la olla. Ambos son impresentables y nadie les cree. O casi nadie, al menos 4 de cada cinco peruanos preferirían que se vayan a su casa todos.

Pero algo pasa: la sociedad civil no se hace escuchar como antes. ¿Cómo es “como antes”? Cuando echamos a Fujimori y Montesinos, las marchas de los Cuatro Suyos… ¿Fueron realmente tan masivas? ¿No sería que luego de casi 10 años sin marchas esa de –como mucho– cincuenta mil personas nos pareció inmensa? ¿No será que por falta de costumbre vimos un océano cuando era un Mantaro? ¿Hubiera sido de ese tamaño la respuesta a la corrupción metastásica del fujimorato si la economía no hubiera entrado en recesión en ese momento? Me gustaría pensar que sí. Me gustaría.

¿Qué moviliza a las personas? Lo único que probadamente levanta a la gente de la silla y la lleva a marchar, a luchar o a votar es el miedo. El miedo que se tangibiliza de muchísimas maneras y se cataliza a través de la incertidumbre: miedo al desempleo, miedo a la pobreza, miedo a la enfermedad, miedo a la indigencia, miedo al abandono, miedo a lo desconocido. Miedo a sentir miedo. También la amenaza de la violencia.

Nada más. O poco, casi nada, más. Hay en estas palabras la misma apatía que no reconozco, parida por incontables desengaños y frustraciones; por la convicción casi material de que nada habrá de cambiar porque, en el fondo, nadie quiere que nada cambie. Porque en el fondo, todos y cada uno llegan a su casa, cada noche, soñando con las cosas que quisiera abrazar, poseer y llamar suyas. Porque cuando tengan las cosas, llegarán las personas, detrás de las cosas.

Tags Relacionados:

Congreso

PPK

Leer comentarios ( )

LO ÚLTIMO
Ir a portada