Vivió los momentos más duros contra la prensa en la dictadura velasquista, el periodista Arturo Salazar Larraín reflexiona sobre la posición del presidente Ollanta Humala frente a los medios de comunicación. Considera que el mandatario no entiende el concepto de libertad de expresión y afirma que se ha convertido en una amenaza para el libertad de expresión. Además, teme que el nacionalismo y sus aliados impulsen una ley para acallar a los medios.

Usted tiene más de 50 años en el periodismo, ¿por qué es tan difícil para los gobernantes lidiar con la prensa crítica?Con la prensa en general. Mira, el presidente Ollanta Humala está en la calle en materia de libertad de expresión. No entiende qué significa eso porque, desde el nacimiento (del Partido Nacionalista), dijo que su modelo era (el general Juan) Velasco Alvarado y el país tiene los peores recuerdos de ese período. No ha salido de ahí.

¿No entiende lo que es libertad de expresión?Ni el presidente, ni sus partidarios entienden lo que es la libertad de expresión. Se habla de una ley (sobre la asociación El Comercio-Epensa) y Velasco nos metió varios estatutos de prensa que fueron el desastre. Esto que se propone sería el desastre para la democracia y para el país.

Antes de que Ollanta Humala gane las elecciones presidenciales usted expresó su preocupación porque pensaba que la libertad de prensa iba a estar, de todas maneras, amenazada. ¿Sus temores se están haciendo realidad?Completamente. Quieren entrar por aquí o por allá, pero quieren entrar. No entienden la gravedad del asunto. Velasco deshizo al Perú.

¿El presidente quiere revivir esa época?Algo le ronda en la cabeza.

¿Recuerda episodios en los que, como ahora, se puso en peligro las libertades de prensa y de expresión?La época de Velasco fue tremenda, muy fuerte. Se trató de un ataque orgánico contra la libertad de los periodistas. Yo recuerdo que hicimos un almuerzo en la Federación de Periodistas y (los del régimen) lo convirtieron en un complot. En la época de Alberto Fujimori entraron con soldados a las radios.

El jueves, el jefe de Estado preguntó: "¿quién amenaza realmente la libertad de expresión: un grupo empresarial o el presidente?". Le traslado la pregunta a usted, ¿qué le responde?El presidente, no hay nada que hacer. No diferencia entre una rama de la comunicación, que es la televisión y las ondas (por donde se emite la señal), y la prensa escrita, porque cualquiera puede fundar su semanario y revista y decir lo que desee.

¿Usted cree que el Partido Nacionalista o sus aliados en el Congreso puedan impulsar una ley de esa naturaleza?No solamente eso, estoy temblando porque la presidenta del partido (Nadine Heredia), que tiene la primera mayoría en el Congreso, es la esposa del presidente y no creo que ella no pida que voten por el proyecto que quieren. Un proyecto para acallar a la prensa es casi una amenaza cierta. El otro tema (la sociedad El Comercio-Epensa) está en el Poder Judicial y no es monopolio, ni nada por el estilo. Es un acuerdo entre empresarios. Te lo digo como miembro del Tribunal de Ética (del Consejo de la Prensa Peruana).

Apelando a su experiencia, ¿cuál es su posición sobre lo que algunos han llamado "concentración de medios"?No puede darse (una concentración) cuando hay libertad de prensa. Como mencioné, cualquiera puede hacer una revista o diario. Eso no puede ser una violación, ni una amenaza a la libertad de expresión, no tiene sentido.

¿Cómo califica la intervención del mandatario en esta polémica?Se me vino a la memoria lo que pasó durante el régimen de Velasco. Reitero, fueron los peores momentos de la vida del país y de los periodistas. Hacer una nueva ley de prensa es una manera indirecta de entrar (a controlar la libertad de expresión) . Nunca las leyes de prensa han sido buenas.

Entonces, ¿cómo cree que terminará todo esto?Esta ley podría salir con mayoría simple y, como alguien que estuvo en el Congreso, te digo que la mayoría simple se consigue fácilmente porque puedes mandar de viaje a un congresista y otros pueden abstenerse.

¿Qué otras bancadas considera que apoyarían un proyecto contra la prensa?Perú Posible porque no tiene la columna vertebral de un partido, que es la ideología.

Y Acción Popular, Solidaridad Nacional…?Ya no sabemos qué pueden hacer, son un poco chicha. Yo tengo mis dudas sobre lo que harán.

Como periodista, ¿cómo deben enfrentar el caso los reporteros de ambos grupos?Los periodistas deben tener bien clavado en su conciencia que no deben soportar ni consentir ninguna ley sobre la prensa. La mejor ley de prensa es la que no existe. Además, la Constitución reconoce que cualquiera puede fundar un diario y no admite la censura.

Insisto ¿cómo deberían actuar los periodistas?Fíjate, al grupo El Comercio lo quieren fastidiar, simplemente, porque ofrece una información que los afecta. Casi puedo asegurar que lo hacen para acallarlo, para amedrentarlo. Espero que los periodistas se pongan más críticos todavía. Esa es la respuesta. Hay que decirle a los periodistas que defiendan el derecho a formar opinión pública, que es la única fuerza a la que le temen.

¿El tema de la asociación entre dos privados debe ser debatido como plantean algunos sectores?No. Como lo conozco yo, es una cosa de dos empresas. No hay monopolio de la opinión.

Tenemos varios ejemplos de normas en la región. En Ecuador, el presidente Rafael Correa aprobó una ley mordaza y el Estado controla la comunicación y, en Argentina, se dio la Ley de Medios para controlar al grupo El Clarín…Todo es el planteamiento del llamado socialismo del siglo XXI, que no tiene nada de socialismo, ni del siglo XXI.

Al inicio de su Gobierno, el presidente Humala secundaba los ataques del gobernante ecuatoriano contra la prensa, pero luego se comprometía a respetar la libertad de expresión. ¿Cómo interpreta eso?No tiene claro el problema, habla un día una cosa y, luego, cambia de opinión. Y en materia de prensa, de libertad de expresión, no sabe nada.

Usted menciona que teme el comportamiento de la primera dama, Nadine Heredia, ¿cómo evalúa su rol de primera dama y su elección como presidenta del nacionalismo? ¿Coincide con los que advierten que todo gira en torno a la reelección conyugal?Claro que sí. Nadine es inteligente, pero tiene la sed, la codicia del poder. Sin embargo es muy difícil que consiga modificar las leyes para postular porque se exige mayoría calificada en el Congreso.

¿Qué opinión tiene de nuestro actual Congreso?Yo tengo la peor idea de lo que es el Congreso hoy día. Este Parlamento no tiene seriedad en lo que hace. Conozco algo del manejo del Congreso y, ahora, cuando escucho los debates, hasta me da risa. Solo algunos se salvan.

¿Qué nos espera el 2016? ¿Más de lo mismo o peor?No sé si peor, pero sí más de lo mismo. El país, políticamente, está mal.

Considerando ese escenario, ¿qué perspectivas tiene para las elecciones presidenciales?La opinión pública está adormecida. Los partidos democráticos que tienen una ideología, una doctrina, deberían ponerse de acuerdo.

¿Usted no ve a ningún político con mayores posibilidades?Alan García tiene alguna posibilidad si no lo inhabilitan. Keiko Fujimori no tiene posibilidades por su padre; y Pedro Pablo Kuczynski demostró que no tiene la suficiente fuerza para ponerse de acuerdo (con otros candidatos como sucedió en el año 2011).

Se habla mucho de la eventual candidatura de Gastón Acurio, pero él lo ha negado. ¿Usted qué cree?Es un gerente de primera categoría, pero su padre ha sido político y no creo que tenga buen recuerdo de la política.

TENGA EN CUENTA

Historia. Arturo Salazar Larraín recordó que Velasco "acogotó" la libertad de prensa.

- "Nos sacaron a patadas del local de La Prensa y nos deportaron de un día para el otro. Además, quisieron meterse a la Federación de Periodistas", expresó.

- Dijo que tiene las estadísticas sobre el impacto económico de esos años.

- Sin estrategia. Señaló que el presidente Ollanta Humala no tiene una política de comunicación.

- "Como no conoce el tema, anda improvisando con lo que le dicen. Por eso es distinto cada vez que habla", aseveró el periodista.

SABÍA QUE

- Delincuencia. Afirma que no se ha hecho "absolutamente nada" en seguridad ciudadana y señala que el tema se le fue de las manos al Gobierno.

- "Mi gran amigo, el ministro Walter Albán, se equivocó al aceptar el cargo porque es un problema mucho más grande de lo que se imagina", aseveró.