¡Feliz centenario, FAP!

“Tiene a su héroe máximo en José Quiñones, quien fue una suerte de antecedente de los kamikazes japoneses de finales de la Segunda Guerra Mundial (SGM), pues lanzó suicidamente su avión en llamas”.

Fuerza Aérea del Perú

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Aldo Mariátegui
Aldo Mariátegui

Nuestra FAP cumple 100 años y enhorabuena por eso. Tiene a su héroe máximo en José Quiñones, quien fue una suerte de antecedente de los kamikazes japoneses de finales de la Segunda Guerra Mundial (SGM), pues lanzó suicidamente su avión en llamas contra una posición enemiga, durante la guerra con Ecuador en 1941, antes que intentar abandonar la nave en paracaídas. También nuestra FAP hizo uno de los primeros ataques comandos aéreos, con tres paracaidistas (Brandariz, Raffo y Orozco) para capturar Puerto Bolívar.

Con todo respeto y cariño hacia un hombre que defendió con su vida al Perú, dudo algo de la historia. Tanto por catolicismo como por temperamento, creo difícil que un latino opte por una acción suicida así. Probablemente a Quiñones le falló el ataque en picado y su nave fue alcanzada por el fuego enemigo; él habría sido herido en ese trance y, por cosas de la vida, el avión en su caída justo terminó estrellándose sobre los ecuatorianos (tal como conjeturó alguna vez un amigo de la FAP, tras unos tragos). O tal vez Quiñones calculó que ya no podría saltar desde su avión en llamas y decidió, volando en adrenalina, llevarse a algunos ecuatorianos consigo, algo que también sucedió muchas veces en la SGM.

Y nada de esto desmerece a Quiñones, que bien merece su sitial en nuestros billetes. Es que todo me parece tan subjetivo en los testimonios de los otros tres aviadores peruanos (Alberti, Paraud y Rivera) que le acompañaban en esa misión (ver a Rivera detallar el incidente en http://www.alasdegloria.com/Vid-Rivera.htm) .

Sé que lo que escribo es anatema y muchos me maldecirán, pero, como bien escribió George Orwell, la libertad de expresión consiste en decir cosas que no les gustan a los demás. Y los periodistas debemos ser siempre los que dudamos de todo.

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