Réquiem por Boloña

“Las reformas liberales de Boloña terminaron con el estatismo (...) y toda esa serie de nefastas políticas económicas socialistoides que implantó Velasco y mantuvieron Morales Bermúdez, Belaunde II y Alan I”.

Carlos Boloña, ex ministro de Economía, falleció a los 68 años de edad. (El Comercio)

Carlos Boloña, ex ministro de Economía, falleció a los 68 años de edad. (El Comercio)

Réquiem por Boloña. (El Comercio)

Aldo Mariátegui
Aldo Mariátegui

- No puedo comenzar una columna sin rendirle homenaje al recientemente fallecido Carlos Boloña. Cierto es que en su trayectoria vital se dieron sombras (cercanía al montesinismo, fama complicada en los negocios privados), pero, por lejos, Boloña fue el ministro de Economía más importante y crucial en la historia peruana presente. Incluso más que Pedro Beltrán. En tan solo dos dinámicos años, Boloña desmontó el Modelo Económico Velasquista (MEV), ese engendro que desde 1968 venía ahogando al país. Las reformas liberales de Boloña terminaron con el estatismo, el proteccionismo extremo y toda esa serie de nefastas políticas económicas socialistoides que implantó Velasco y mantuvieron Morales Bermúdez, Belaunde II y Alan I, que empobrecieron y atrasaron colosalmente al país, desembocando en hiperinflaciones y megarrecesiones. Ya se había dado pasos importantes con su valiente predecesor Hurtado Miller, pero Boloña tenía mucho más clara la agenda liberal a insertar (uno de los grande errores de Fujimori fue echarle a comienzos de 1993 y cortar así la viada reformista). El gran baldón en la vida de Boloña fue aceptar participar en el tercer periodo fujimorista, manchando la estupenda imagen pública que tenía. Indudablemente, a Boloña se le deben todos estos años de progreso económico continuo desde 1991, pero, como estamos en el mezquino Perú, pocos se lo reconocerán. Apenas unas notitas escondidas reseñaron su muerte. Así somos aquí.

- El fugado Hinostroza la tiene muy difícil en España. El tratado de extradición es muy claro. Tampoco le van a dar el asilo (menos aún un gobierno socialista). Y no es residente o ciudadano español como para pelear su arraigo o un juicio allá. Incluso, es muy posible que antes sea expulsado por turista indeseable.

Tags Relacionados:

Carlos Boloña

Ir a portada