Consiguieron su cabeza...

‘Este es un acto más dentro de la tragedia de un país que está totalmente desquiciado por los odios desatados desde hace años por los implacables caviares y sus corifeos (...) la cordura del Perú, está muy comprometida’.

Defensa de Alan García no está conforme con citación de megacomisión. (Martin Pauca)
Aldo Mariátegui
Aldo Mariátegui

Como todos, estoy muy impactado por el suicidio de García, así que antes de hacer un análisis orgánico, solo esbozaré algunos apuntes sobre el suceso, no sin antes adelantar mis condolencias a su familia:

-Este es un acto más dentro de la tragedia de un país que está totalmente desquiciado por los odios desatados desde hace años por los implacables caviares y sus corifeos. Mucho me temo que la salud mental, la cordura del Perú, está muy comprometida.

-¿Por qué intentar detener a García justo el miércoles cuando comienza Semana Santa? ¿Para maniatarle durante los días festivos, quitándole toda iniciativa de defensa? ¿Por qué no esperar unos cuantos días hasta que declarase Barata y así proceder con todas las certezas?

-Hacía tiempo que les venía adelantando que Vizcarra, el IDL, los fiscales, muchos coleguitas y la caviarada querían como sea la cabeza de García. Pues ya la consiguieron, literalmente. ¡Me imagino que habrá un ambiente muy festivo entre ellos!

-Al margen de que ciertamente García no era un santo y muy probablemente tuviese que rendir cuentas, fue impresionante el cargamontón mediático de los últimos días contra él. Nunca he visto la misma fiereza y concentración de fuego en Villarán, por ejemplo. Aquí el linchamiento desde la jauría es impresionante.

-García le hizo mucho daño a mi generación. Sufrimos su primer gobierno con soberbias, demagogia, hiperinflación y mil barbaridades. Un infierno. ¡Le aborrecía tanto! Pero, pese a todo, nuestro brillante pueblo me hizo votar por él porque me puso al chavista Humala al frente. Y le eligió. Desde allí decidí hacer borrón y cuenta nueva. Me pareció lo más sano dejar de detestarle y olvidar y perdonar. Otros no, sino que le volvieron su centro de odios. Unos enfermos. Que descanse en paz.

Tags Relacionados:

Alan García

Opina.21

Ir a portada