¿Y por qué no una caución?

“Había que actuar a lo bestia para que este desenfrenado circo romano –entre caviares, prensa, tuiteros, encuestadoras y calle– se ponga frenético y los egos de Concepción y Pérez se vayan por las nubes”.

Richard Concepción Carhuancho, un nombre y un rostro que difícilmente olvidará Toledo (Foto: Renzo Salazar)

Richard Concepción Carhuancho, un nombre y un rostro que difícilmente olvidará Toledo (Foto: Renzo Salazar)

(Foto: Renzo Salazar/Perú21)

Aldo Mariátegui
Aldo Mariátegui

-Paradójicamente, nuestro sistema penal es muy primitivo, pese a tener una legislación muy moderna. Eso lo hemos constatado una vez más con esta prisión preventiva a Keiko, como antes con Graña y los Humala. Como escribí entonces, el juez Concepción (Carhuancho es su apellido materno) bien pudo imitar a EE.UU. o Europa e imponer elevadas fianzas (“caución”) a estos investigados. O también se podría haber ordenado que lleven un grillete electrónico. Todo eso figura hace rato en nuestro Código Penal, por lo que me extraña mucho que ningún penalista o periodista haya reparado en eso para sus comentarios.

Pero no, había que actuar a lo bestia, a lo bárbaro para que este desenfrenado circo romano moderno que tenemos –entre caviares, prensa, tuiteros, encuestadoras y calle– se ponga frenético y los egos de Concepción y Pérez se vayan por las nubes. ¡Mucho más efectivista es la mazmorra! ¡Mucho más show mediático brinda el traslado al calabozo, con chalecos, carreritas, empujones y esposas incluidos!

De otro lado… ¿les parece normal, serio, profesional cómo desde la Fiscalía se esté filtrando sistemáticamente información confidencial para apuntalar mediáticamente sus casos? Este fin de semana, La República tenía todo el interrogatorio de Keiko ante Pérez. Antes sucedió con documentos, whatsapps y audios. No parece entonces ser la excepcional obtención meritoria de una primicia por parte del periodismo, sino un adrede patrón sistemático de trasiego de información de parte del Ministerio Público, que se pasa así de “público”.

-Entonces… ¿fue también “lavado de activos” cuando el magnate Soros le daba plata al toledismo y la caviarada para sus campañas?
PD: El vocal San Martín sigue pasando piola… ¿El doble rasero eterno no, Prado Saldarriaga?

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