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En los brazos de Vizcarra, Calderón

“Toda esta historia se la conté al congresista Alberto de Belaunde cuando leí que estaba impulsando esta despenalización, pero ignoro por qué ha escogido el camino más largo y tortuoso”.

Martín Vizcarra

El presidente Martín Vizcarra se pronunció vía Twitter mientras participaba en la reunión con el gabinete de ministros. (Foto: Difusión)

En los brazos de Vizcarra, Calderón. (Foto: Difusión)

Aldo Mariátegui
Aldo Mariátegui

No descubre la pólvora el columnista de EC Andrés Calderón al describirnos ayer los recientes y elogiables esfuerzos de la actual bancada oficialista caviar para despenalizar los delitos contra el honor. Mauricio Mulder (que es periodista) y yo lo intentamos años atrás, pero optando por una vía más realista y menos complicada que despenalizarla, que consistía simplemente en quitarle la pena de prisión a la difamación para que tenga las mismas sanciones que insulto y calumnia; es decir, multa o trabajo social. La iniciativa fue aprobada en la Comisión Permanente (en la que Rolando Souza, Luciana León y Raúl Castro también fueron determinantes para empujarla) y la norma llegó al escritorio del finado Alan García justo en el último día de su mandato. A García no le dio la gana de firmarla, pero tampoco la observó. Sus sucesores Humala y PPK pudieron promulgarla (se lo pidieron), pero tampoco les dio la gana y la norma se quedó en el limbo. Como esta nunca fue observada, Vizcarra bien podría simplemente firmarla y ya está listo el pato.

Toda esta historia se la conté al congresista Alberto de Belaunde cuando leí que estaba impulsando esta despenalización, pero ignoro por qué ha escogido el camino más largo y tortuoso (me imagino porque le molestará que monstruos como Mulder, Souza, Castro, León y yo hayamos estado detrás). Y me pregunto por qué Calderón considera como una “ofensa” que le haya pedido desde aquí que se escriba unas líneas en EC sobre los informes hechos por la Universidad del Pacífico –claustro que Calderón integra– desde su propio centro de investigación (CIUP) e investigadores (Bonifaz y Urrunaga) a favor de las carreteras interoceánicas, informes contratados y pagados por nada menos que… ¡Odebrecht! ¡Anímese, que ningún medio o fiscal toca ese tema!

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