Lo ideal sería que los padres de la joven pareja se conozcan y mantengan una comunicación frecuente.
Lo ideal sería que los padres de la joven pareja se conozcan y mantengan una comunicación frecuente.

La adolescencia es una etapa difícil. No solo para los hijos que la viven en carne propia, sino también para los padres. En tal sentido, un escenario que puede resultar crítico para muchos padres es cuando los chicos se enamoran. "Cuando los adolescentes se enamoran, se enamoran. Es muy intenso para ellos. Los padres deben entender eso para que, en vez de actuar como jueces o críticos, escuchen a sus hijos y los apoyen", afirma Rachael Silberman, psicóloga de la clínica Javier Prado. "Para empezar, los papás no deben olvidarse de que ellos también fueron adolescentes. Eso ayuda a tender puentes para el diálogo", dice la especialista.

Fomentar un clima de diálogo y comprensión no significa abandonar la disciplina. De hecho, los padres deben establecer límites en cuanto a los permisos, las salidas, cómo comportarse en casa cuando llega el enamorado, las obligaciones familiares y académicas, en fin. Esto ayuda a que los chicos no olviden que deben actuar con responsabilidad y que el amor no lo es todo. También es necesario conversar sobre temas serios como, por ejemplo, la sexualidad. "Prevenir no significa ser un inquisidor. Por más feliz que esté gracias al amor, por más espacio y privacidad que necesite, el adolescente debe saber que aún depende de sus padres", manifiesta Silberman.