El empresario y la corrupción

CADE 2018

La CADE 2018 se lleva a cabo en Paracas. (Foto: GEC)

El empresario y la corrupción. (Foto: GEC)

Luis Estrada
Luis Estrada

Kenneth Andrews, uno de los padres de la estrategia empresarial, decía:
“La cultura de la empresa es una prolongación de los valores de la persona de vértice”, y es difícil pensar que una empresa pueda tener prácticas de corrupción si está liderada por personas íntegras.

Por el contrario, una organización cuyos miembros actúan con laxitud de forma inescrupulosa, revela una dirección con valores trastocados, capaz de aceptar la obtención de beneficios a cualquier precio y de cualquier manera.

El Perú vive una crisis de honestidad y el escándalo Lava Jato ha puesto en evidencia que un sector representativo del empresariado ha podido convivir participando de procesos corruptos, de un clima de negocios turbio y arbitrario.

El resultado ha sido nefasto y ha desvirtuado la imagen del empresario.
La empresa privada es la protagonista del bienestar de la humanidad y es vista en el Perú con desconfianza, ironía y recelo.

Es tiempo de deslindar y de que los verdaderos líderes empresariales declaren su rechazo y repudio a las prácticas corruptas. Tiempo de entregar y exigir transparencia.

Celebramos y suscribimos la iniciativa Empresarios por la Integridad, presentada en CADE 2018 para iniciar dentro y desde el sector privado una lucha sistemática contra la corrupción.

Exigimos al Estado, Fiscalía y Poder Judicial que concrete las acusaciones penales dentro del debido proceso, con seriedad y rigurosidad para que se castigue la corrupción.

Exigimos al Estado que inicie la verdadera lucha contra la corrupción, fustigando al narcotráfico, la informalidad y la minería ilegal, causa de este monstruo que hoy carcome la moral de nuestro país.

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