“La preparación para un posible retorno a las clases presenciales en las escuelas ha sido anunciada por el ministro de Educación. Si bien aún no hay una fecha precisa para este retorno, el anuncio es relevante para todo el sistema educativo en el Perú”. (Foto: Hugo Pérez / GEC)
“La preparación para un posible retorno a las clases presenciales en las escuelas ha sido anunciada por el ministro de Educación. Si bien aún no hay una fecha precisa para este retorno, el anuncio es relevante para todo el sistema educativo en el Perú”. (Foto: Hugo Pérez / GEC)

La preparación para un posible retorno a las clases presenciales en las escuelas ha sido anunciada por el ministro de Educación. Si bien aún no hay una fecha precisa para este retorno, el anuncio es relevante para todo el sistema educativo en el Perú.

Lo primero a considerar es que se debe priorizar el cuidado de la salud para poder definir las medidas a implementar y toda acción va a implicar una planificación muy detallada, que se dé con la debida anticipación y que se establezcan protocolos de seguridad que garanticen la salud de los estudiantes y maestros.

Sobre este punto, es importante indicar que, en un reciente artículo de The New York Times, se ha indicado que todas las vacunas que están en proceso de validación están enfocadas en la población adulta lo que podría retrasar la vacunación infantil.

Otras variables a tener en cuenta son: i) nuestro sistema educativo no es homogéneo y las escuelas se desarrollan en diferentes contextos y realidades, ii) la opinión de los padres de familia y sus preocupaciones por el retorno a clases y iii) el efecto de la no socialización de los alumnos entre otras. En ese sentido, la autoridad debe otorgar autonomía a las escuelas para decidir el retorno paulatino a la modalidad presencial. Ello claramente tendrá como requisito que estas estén preparadas, que el nivel de contagios no esté en niveles altos y que cumplan con los estándares de seguridad planteados por los sectores salud y educación.

Finalmente, algunos pueden cuestionar el retorno presencial y otros no, pero hay que reconocer que es un tema complejo, con muchas aristas a considerar, con muy poca experiencia internacional, por lo que el ministerio hace bien en abrir espacios de diálogo para encontrar una respuesta adecuada a este desafío.