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Al inicio del actual gobierno, el presidente de la República, Ollanta Humala, ofreció él mismo presidir el Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Política de Lucha contra la Criminalidad. Él se ponía al frente de esta instancia que, coordinando con los distintos sectores, enfrentaría de manera efectiva la criminalidad en el país.

Luego de cuatro años, han pasado siete ministros del Interior, más que en cualquier otra cartera. Algunos intentando disminuir la problemática afirmando que la criminalidad era solo una percepción que tenía la ciudadanía y otros intentando un estilo matonesco y achorado. Nada ha funcionado. La delincuencia es cada vez mayor.

Hemos llegado a un punto en que tanto los delitos comunes como el crimen organizado han alcanzado niveles nunca antes vistos. La extorsión y el sicariato son modalidades extendidas y noticia de todos los días.

Estamos viendo explosiones en circos, robos en casas de ministros, extorsiones en el negocio de la construcción civil, en pequeñas y grandes empresas, en centros educativos y muchas otras modalidades criminales que vienen siendo implementadas ante el lamentable desconcierto de las autoridades responsables.

Lo cierto es que sentimos que nadie nos protege y que estamos en medio de una batalla que estamos perdiendo. La incapacidad es tal que, a pesar del desarrollo tecnológico, no han sido capaces de bloquear los celulares en los penales, ahí desde donde se planean y organizan los crímenes.

¿Por qué avanza la criminalidad? Simplemente porque puede. Porque la delincuencia no encuentra a nadie que le haga frente y avanza y seguirá avanzando mientras siga habiendo un espacio libre para actuar y delinquir. Esperamos que hoy, 28 de julio, el presidente anuncie medidas concretas para ganar esta batalla contra el crimen antes de que nos agarren a balazos a todos.

Eduardo Ferreyroseduardoferreyros@gmail.com

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