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Adolfo Guevara,Opina.21aguevara@peru21.com

Existe normalmente una barrera hematoencefálica que impide el paso de células como los macrófagos y ciertos linfocitos. Al pasar estas, dañan la mielina, que es la grasa que envuelve las vías nerviosas, y la atacan, lo que deja al nervio sin envoltura y produce daño permanente. Debe existir un componente genético pues hay poblaciones que tienen una incidencia 20 veces menor que otras. El desorden suele empezar entre los 20 y 40 años. Tiene un curso lento y progresivo. Solo el 20% de pacientes tiene serias discapacidades luego de 15 años de enfermedad. Los síntomas son muchos. Todo depende de la parte del cerebro involucrada. En ocasiones, se empieza con sensación de hormigueos en determinadas zonas; algunas veces se pierde fuerza motora. Puede haber trastornos para hablar, deglutir o ver. Hay 3 medicamentos a base de interferon aprobados por la FDA y la EMEA.