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Guillermo Giacosa,Opina.21ggiacosa@peru21.com

También lideramos la ratificación de la primera norma internacional que otorga derechos laborales a estos millones de personas. "Quienes realizan trabajo remunerado en los hogares suelen enfrentar largas jornadas, bajos salarios, escasa o nula cobertura de la seguridad social, poco tiempo libre, malas condiciones de vida e incumplimiento de sus derechos laborales", dijo la OIT y señaló que "esto constituye un serio déficit de trabajo decente". Las cifras hablan: en América Latina y el Caribe hay 19.5 millones de trabajadores domésticos, de los cuales 18 millones son mujeres de entre 30 y 50 años (es una de las más importantes fuentes de empleo femenino en la región) y 1.5 millones son hombres. "El trabajo doméstico remunerado, según OIT, ha sido subvalorado e insuficientemente regulado", y es difícil de evaluar las condiciones en que se realiza pues se oculta tras las puertas cerradas, "de forma casi invisible, en la intimidad de los hogares". La OIT apunta que también hay niños en el trabajo doméstico y que, de acuerdo con las estimaciones recientes, al menos 2 millones de menores están ocupados en trabajo en los hogares, y casi el 90% son niñas. Dada la importancia de esta forma de prestación de servicios, "es esencial tomar medidas concretas para mejorar las condiciones de las trabajadoras y los trabajadores domésticos", lo cual debería enfocarse en que estos trabajadores "tengan los mismos derechos básicos que otros trabajadores".