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felipearizmendi@gmail.com

Las recientes alzas del dólar, incluso respecto al nuevo sol, no pueden sostenerse por mucho tiempo más, desde el punto de vista macroeconómico. Los EEUU tienen graves desequilibrios y no hay consenso entre los economistas de cómo resolverlos. De un lado, los EEUU tienen la mayor deuda pública del mundo, unos USD 17.9 billones (de los nuestros), una ratio deuda/PBI de 104.8%, un déficit fiscal cercano a los USD 500 mil millones (lo que es 2.8% del PBI) y un déficit comercial de USD 710 mil millones (4.1% del PBI). El crecimiento de su economía apenas puede llegar al 2.5% anual, lo que resulta insuficiente para cerrar las brechas, sobre todo la fiscal y la de endeudamiento público. Si los EEUU promueve la subida de las tasas de interés más allá del 4% para el bono a 10 años, por ejemplo, simplemente casi duplicaría su déficit fiscal, lo que volvería a poner las cosas aún peor, por el probable efecto recesivo de la medida. Los republicanos se opondrán a cualquier subida de impuestos. ¿Qué queda entonces? Verán como, en algún momento, la inflación en los EEUU empezará a subir y más bien el yuan chino tomará fuerza como divisa global. No será mañana mismo, pero sí más pronto de lo que pensamos.