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Guillermo Giacosa,Opina.21ggiacosa@peru21.com

A pesar de ser temprano en la mañana, nos obligaba a un par de cervezas y a un diálogo apasionado y comprometido que nos reponía de la madrugada en la radio. Hoy, hojeando su libro de reportajes y entrevistas, volví a disfrutar de su devastadora pluma, de su ingenio y de las afirmaciones de algunos personajes aún vigentes.

Rescato, por oportuna y por no tener respuesta real todavía, una pregunta que le formulara Hernán a Alan García: "¿Aparte del de la TV, quién es usted, Dr. García?". Vale la pena reproducir la respuesta: "No creo salirme demasiado de los lineamientos generales de lo que es un ser humano (sic), pero diga de mí que soy una proyección hacia lo desconocido (sic), una duda permanente respecto a lo que se hace o se dice, pero, sobre todo, una convicción profunda, más emocional que racional. Un hombre que piensa que hay que hacer algo y que hay que trascenderse en algo; el que cree que la forma más importante de hacerlo es el trabajo altruista (sic) por quienes son diferentes de uno".

No caeré en la interpretación facilista de hablar de un ego inmanejable, ni en reflexiones en torno al altruismo del expresidente. Solo he colocado un par de "sic" para remarcar lo que más me ha interesado en el mensaje del entonces joven Alan García (1981). Destacaré, como premonitorio, ese honesto "diga de mí que soy una proyección hacia lo desconocido", pues creo que ni el propio García imaginaba hacia dónde lo conduciría esa "duda permanente hacia lo que se hace o lo que se dice".