EN FALTA. Keith O’Brien renunció hace una semana al conocerse que acosaba a sacerdotes jóvenes. (Reuters)
EN FALTA. Keith O’Brien renunció hace una semana al conocerse que acosaba a sacerdotes jóvenes. (Reuters)

LONDRES/ROMA (Agencias). – El cardenal británico Keith O'Brien, quien renunció al arzobispado de Escocia el lunes pasado bajo sospechas de conducta indecente, admitió haber tenido un "comportamiento sexual" inapropiado y pidió "perdón" a la Iglesia y a quienes haya "ofendido".

Tras las acusaciones que "en estos últimos días se hicieron públicas", dijo el exprelado en un comunicado, "admito que mi comportamiento sexual en ciertas ocasiones cayó por debajo del estándar que se espera de mí como cura, arzobispo y cardenal".

El religioso británico, conocido por sus posiciones contra los homosexuales, está acusado de haber tenido a partir de la década de 1980 "comportamientos indecentes" con tres sacerdotes y un excura.

Los cuatro denunciantes, todos de la diócesis de Saint Andrews y Edimburgo, señalaron los hechos al nuncio apostólico en Gran Bretaña, Antonio Mennini, la semana previa al anuncio, el 11 de febrero, de la dimisión de Benedicto XVI.

Un sacerdote dijo haber sido víctima de un interés especial por parte del cardenal después de una fiesta en la que hubo mucho alcohol. Otro de ellos afirmó que O'Brien aprovechaba las oraciones nocturnas para hacer acercamientos "inapropiados".

RUMBO AL CÓNCLAVEEn tanto, en el Vaticano esta mañana comienza la reunión preparatoria del cónclave del que saldrá el sucesor de Benedicto XVI, sin que, de momento, destaque la figura de un candidato fuerte.

Los encuentros están abiertos a todos los cardenales, aunque solo los menores de 80 años podrán entrar en la Capilla Sixtina y elegir a un nuevo Papa.

Actualmente 115 cardenales electores deber tomar parte en el cónclave, que muchos creen que comenzará en la semana del 10 de marzo.

TENGA EN CUENTA

- Pese a su oposición al matrimonio homosexual, el cardenal O'Brien se pronunció a favor del casamiento de los sacerdotes.

- Los escándalos por acusaciones sexuales de parte del clero y las intrigas en el Vaticano ensombrecen la elección del sucesor del exPapa Benedicto XVI.