Fallecidos podrían aumentar. (Reuters)
Fallecidos podrían aumentar. (Reuters)

SANTA MARÍA (Agencias).– No había alarmas, extintores ni aspersores y era casi imposible escapar de la discoteca Kiss, que se convirtió en una trampa mortal para al menos 234 estudiantes universitarios brasileños que fallecieron el domingo pasado por un incendio, según un nuevo balance dado por la Policía local.

Las autoridades sospechan que la discoteca –repleta de jóvenes que celebraban una fiesta– estaba superpoblada en el momento del accidente, e investigan la presunta desaparición de una computadora que almacenaba imágenes de las cámaras de seguridad.

De otro lado, todavía hay 118 heridos internados en los hospitales, 75 de los cuales están graves.

El peor incendio de su tipo en más de una década plantea dudas sobre si Brasil está en condiciones de brindar suficiente seguridad en instalaciones similares durante el Mundial de Fútbol del próximo año y los Juegos Olímpicos de 2016.