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Ariel Segal,Opina.21arielsegal@hotmail.com

El fenómeno fue analizado con humor por el filósofo venezolano Juan Nuño, en un artículo publicado en la década de los ochenta, "La grandeza de Italia", en el que expresó que "son muchos siglos del arte de vivir y otros tantos del de gobernar desde que el florentino Nicollo (Maquiavelo) aconsejara al príncipe. El resultado no puede ser más envidiable. En los años que median desde el fin de la guerra (Mundial) a nuestros días, han conocido los italianos más de cuarenta gobiernos para terminar por desvalorarlo y ponerlo en su sitio: el museo de antigüedades" y más adelante prosigue: "Han colocado el gobierno en su lugar: a la altura de la Cicciolina (la actriz porno que ganó un puesto parlamentario en 1987)".

Paradójicamente fue durante el periodo de estabilidad política más larga de su historia de post-guerra, durante el segundo gobierno de un personaje a "la altura en la que hay que colocar a los gobiernos", el magnate fanfarrón y desvergonzado Silvio Berlusconi, cuando se desató su peor crisis económica.

Desde el 25 de febrero de este año, cuando los socialistas de centro de Pier Luigi Bersani obtuvieron el 29.5% del parlamento, la centro-derecha con Berlusconi el 29.1% y la izquierda radical del ex comediante Beppe Grillo el 25.5%, ha sido imposible un acuerdo para formar una coalición de gobierno, razón por la cual el presidente italiano Giorgio Napolitano nombró a un grupo de "10 hombres sabios" para proponer medidas que podrían ser respaldadas por todos los partidos.

¿Podrían estos sabios acoplar al extravagante Grillo –un antisemita y paranoico que cree, entre otras cosas, que todas las vacunas son peligrosas, etc– al comedido Bersani; o pueden tener un proyecto común ese hombre con complejo de César, Berlusconi, con el líder de la centro-izquierda graduado en filosofía?Más que 10 sabios, Italia necesita un alquimista para lograr un gobierno de unidad.