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Fernando Cillóniz,Al.Mercadofcilloniz@peru21.com

Luego está el miedo a la Contraloría. Muchos burócratas –de presidente a conserje– no actúan por temor a ser denunciados por la Contraloría. La corrupción también está detrás de todas estas dilaciones. A más tiempo de espera, más posibilidades de coima. Tampoco se puede descartar la apatía y el desgano. A un burócrata desmotivado y mal remunerado le importa un bledo si tal o cual proyecto se ejecuta pronto o queda dormido para siempre. Por último está la largona intencionada, la mecida silenciosa. Tenernos a todos en ascuas. En esto el presidente Humala es un maestro. ¿Qué se requiere para revertir esta inacción? Liderazgo. ¿Cuándo asumirá su liderazgo el presidente? El tiempo lo dirá. Hagámonos la idea de que nunca.