Jorge Quispe Palomino, (a) ‘Camarada Raúl’.
Jorge Quispe Palomino, (a) ‘Camarada Raúl’.

Fuera de las elecciones presidenciales, de debates y ataques, fuera de la pandemia y su carga de debacle económica y vacunaciones de privilegio indebido, está el otro Perú. Un país que a menudo olvidamos, pero que sigue ahí, recordándonos que es también parte de nuestra realidad y de nuestros problemas.

El valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro, por ejemplo, que suele difuminarse tras unas frías siglas (Vraem) y del que el país formal parece enterarse solo cuando se producen hechos de sangre, por lo general vinculados al narcotráfico y a los remanentes del terrorismo, a los que las fuerzas de seguridad enfrentan todos los días.

Si atendemos a los discursos y las polémicas recientes entre los postulantes a Palacio, es triste comprobar que la lucha contra el narcoterrorismo casi está desaparecida de la agenda y de los planes de gobierno de los candidatos, pese a todo lo que representa esta asociación perversa entre narcotraficantes y subversivos.

Como si no se supiera que el narcotráfico ha logrado penetrar en todas las esferas de la sociedad, una de ellas la política y, por supuesto, los poderes del Estado. En algunos estamentos de la administración de justicia, sin ir muy lejos, suele mandar poderoso caballero, no siempre tan detrás de las bambalinas. Las redes de abogados que movilizan los capos de la droga no son nada desdeñables y con frecuencia suelen derrotar a las fuerzas más sanas y probas de la Fiscalía y el Poder Judicial.

No olvidemos que en el Vraem se procesa el 80% de la cocaína producida en el Perú, según el completo informe que Perú21 publicó el lunes último. Y que el año pasado solo se haya cubierto el 20% de la meta anual de erradicación de coca a nivel nacional, debido a la pandemia del COVID-19, debería preocupar a los candidatos.

Que el Ejército peruano haya confirmado la muerte de un importante cabecilla del narcoterrorismo –Jorge Quispe Palomino, (a) ‘Camarada Raúl’– debería hacer reflexionar a tanto aspirante presidencial hoy en desesperada búsqueda del voto fácil: es inaudito que a este Perú se le esté dando la espalda.

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