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ctapia@peru21.com

El 28 de agosto se cumplen 10 años de la entrega del Informe Final de la CVR. En junio de 2001, encontrándome en Satipo, invitado a un evento de Comités de Autodefensa, el por entonces canciller Dr. Javier Pérez de Cuéllar me comunicó que por acuerdo del Consejo de Ministros había sido nominado para pertenecer a la CV en ciernes. Se habían propuesto más de 40 candidatos y los ministros votaron por siete. Posteriormente, en el inicio del gobierno de Toledo, se añadió el término "y reconciliación" y se designaron otros 5 valiosos profesionales. Así quedó constituida la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR).

El DS de su creación nos facultaba a investigar las causas de la tragedia vivida entre 1980-2000 y el comportamiento de sus actores, la violación de los derechos humanos que se habían cometido durante la lucha fraticida, entender el por qué de la subversión terrorista, así como la elaboración de las Recomendaciones para prevenir otra tragedia semejante. Las sentidas y enérgicas palabras del Dr. Salomón Lerner, en el momento de la entrega del Informe Final, ante la presencia del presidente Toledo, ministros y embajadores de diversos países, reflejaba el estado de ánimo de todos los que participamos en la CVR: "Las dos décadas finales del siglo XX son –es forzoso decirlo sin rodeos– una marca de horror y de deshonra para el Estado y la sociedad peruanos".

Es cierto que teníamos el temor de que el informe pasara desapercibido. Felizmente no ocurrió así. La polémica comenzó a darse en los medios. Los que trataron de ningunear el informe fracasaron. Las dos más grandes personalidades del Perú actual, el padre Gustavo Gutiérrez y nuestro novelista Mario Vargas Llosa, desde distintos puntos de vista, lo han calificado como trascendente y que debiera ser conocido en los colegios y universidades, aunque también en las FF.AA. y la PNP.