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Dr. Rodrigo Rondón, Opina.21familia@peru21.com

Hay que tener mucho cuidado cuando nuestra mascota maneja su estrés comiendo en abundancia. No debemos descuidarnos porque las consecuencias podrían ser fatales.

Sucede que hay perros que vuelcan su ansiedad comiendo exageradamente, lo que, por lo general, los lleva al vómito.

Incluso hay otros –suelen ser los de tamaño pequeño– que no vomitan y pueden sufrir una torsión del estómago.

Esta torsión se da cuando el estómago se dilata exageradamente y rota sobre su eje a causa de la gran cantidad de alimentos o agua ingerida por su mascota. Si el animal no es atendido en minutos o en pocas horas, para someterlo a una cirugía de abdomen, podría morir.

Si ve que su mascota babea, trata de vomitar y no lo consigue, y ve su panza hinchada, podría tratarse de una torsión de estómago, que –como hemos indicado– suele presentarse porque el animalito toma agua en abundante cantidad o porque come sin control. Es un problema grave.

El doctor Rodrigo Rondón atiende en la Clínica Veterinaria Rondón. Av. Pedro Venturo 104, Surco. Telfs: 448-6092 / 271-0373 / 271-5542