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Otra crisis autoinfligida

Hace solo dos semanas dedicaba mi columna a la tensión entre técnicos y políticos en el gobierno y, refiriéndome al gabinete Cornejo, decía: “si bien hay gente solvente en muchos sectores, casi sin excepción se trata de personas sin capacidad de entender lo que significa actuar con una lógica política, algo indispensable para gobernar”.

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Redacción PERÚ21
Redacción PERÚ21

Carlos Basombrío,Opina.21Pues esta ausencia ya ha pasado factura. La semana pasada el gabinete Cornejo decide adelantar su presentación al Congreso. Se suponía que lo hacía porque ya tenía los votos asegurados. ¡No los había!

Hay versiones incluso de que no hubo siquiera conversaciones previas con las demás fuerzas políticas. ¿Pensaban que iban a convencer "técnicamente" a una clase política cada vez más irritada con la forma en que se gobierna?

Si la Constitución establece taxativamente que el gabinete necesita recibir la confianza del Congreso, el mensaje político es obvio: hay que saber lo que piensa la mayoría en el Congreso antes de presentarse para asegurar la confianza. Para darnos cuenta de la magnitud de la "reclutada" habría que recordar que, desde 1967, ningún gabinete ha dejado de recibir confianza o ha sido censurado. ¿Quién asume la responsabilidad política por tamaño descalabro?

Es bueno que la crisis se haya superado, pero aun así el gabinete y el gobierno en su conjunto quedan muy debilitados.

La oposición en el Congreso ha demostrado tener poder y ganas de ejercerlo. El gobierno debe leer bien las enseñanzas de lo ocurrido, si no quiere seguir cosechando fracasos políticos. Aquellos fracasos que impiden que los técnicos puedan hacer bien lo suyo.

¡IRREPARABLE!: Se cumple un año de la muerte del coronel PNP Juan Briceño. El tiempo ratifica lo irreparable de su partida y no solo para su familia y sus amigos; también para el país. Con tan pocos policías a la vez honestos, eficientes e inteligentes, es una tragedia haber perdido al mejor.

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