Una conspiración anunciada

Rafael Vela

Más vertientes. Testimonios abrirían nuevas líneas de investigación en el trabajo del equipo de Vela. (PikoTamashiro/Perú21)

Cecilia Valenzuela
Cecilia Valenzuela

Ayer el coordinador del Equipo Especial de la Fiscalía, Rafael Vela, denunció una conspiración contra el acuerdo firmado entre el Estado peruano y la empresa Odebrecht para que sus representantes revelen los nombres de los políticos y funcionarios peruanos a los que les dieron dádivas o les pagaron cuantiosas coimas.

Lo que está pasando al interior del Ministerio Público debe ser muy grave para que un fiscal del temperamento de Rafael Vela, que se ha distinguido por mantener la calma y expresarse siempre de manera conciliadora, denuncie una conspiración. Analicemos los últimos sucesos.

El 29 de noviembre, la Fuerza de Tarea Lava Jato, que es el equivalente brasilero al Equipo Especial de fiscales peruanos que investiga el mismo caso, destacó y reconoció públicamente el serio y determinado trabajo de sus pares en el Perú. Subrayando el tenaz esfuerzo del fiscal Rafael Vela, coordinador del equipo, en sostener las negociaciones para lograr un acuerdo que permita recoger los testimonios de los funcionarios de Odebrecht comprometidos en los pagos de sobornos, así como los documentos que están en poder de la empresa en Brasil; los que permitirán probar judicialmente la entrega de los mismos.

Enterado por los medios peruanos de tal reconocimiento, Pedro Chávarry, fiscal de la Nación, envió un oficio a su par brasileña, exigiendo explicaciones. Con astucia, Chávarry le hacía notar a la procuradora del Brasil que los fiscales de Curitiba, los que integran la Fuerza de Tarea, hacían reconocimientos públicos sin canalizarlos por su oficina, pasando por encima de su autoridad.

El último viernes, la procuradora general del Brasil, Raquel Ferreira, respondió marcando distancia del apoyo expreso de los fiscales de Curitiba a los fiscales peruanos del equipo especial. “Se trata de la manifestación específica de aquella Fuerza de Tarea”, precisa en su texto de respuesta.
Y en buena hora. Quienes hicieron el reconocimiento y están impresionados con el carácter de los fiscales del equipo especial son sus pares brasileños: los que han desnudado la corrupción que sembró Odebrecht en su país y los han procesado a todos.

Apenas llegó la respuesta de la procuradora brasileña, Chávarry ordenó que la oficina de prensa de la Fiscalía de la Nación publicara el oficio en las redes sociales con un enunciado mezquino y artero.

Es importante que la ciudadanía se mantenga alerta. Estas movidas no son gratuitas. Chávarry mostró su pequeñez porque el equipo especial está avanzando, decididamente, en el megacaso de corrupción que involucra a políticos allegados a él, a los que les debe el puesto. Por eso busca pretextos para sacar de la Fiscalía Anticorrupción a cargo del caso Lava Jato a Rafael Vela y a José Domingo Pérez.

Hace semanas, el fiscal de la Nación hace todo lo posible para perjudicar el acuerdo con Odebrecht y las buenas relaciones construidas entre la Fuerza de Tarea y el equipo especial. No en vano, el jefe de la Unidad de Cooperación del Ministerio Público, Alonso Peña, un funcionario que reporta directamente a Chávarry, cuestiona su trabajo, se mete en medio de una delicadísima negociación y los fustiga.

“Nosotros no hemos pedido el apoyo de nadie, pero lo recibimos con respeto y consideración tratándose de la Fuerza de Tarea Lava Jato, que es la principal fuerza de tarea que ha logrado condenas como del señor Marcelo Odebrecht, del ex ministro Antonio Palocci, de Lula da Silva, de Joao Piñeiro, de personajes de muy alto perfil”, comentó ayer, en la audiencia de apelación de Keiko Fujimori, el fiscal Vela. Era una respuesta al boicot que viene ejecutando la cabeza de la Fiscalía.

Los testigos ofrecidos por Odebrecht no pueden mentir y están obligados a probar, con documentación, sus afirmaciones. De otro lado, la empresa no se declarará en insolvencia, reconocerá sus deudas con los proveedores y pagará reparaciones por las obras en las que acepta haber sobornado. El acuerdo al que se ha llegado, con la intervención del procurador Jorge Ramírez, permitirá juzgar a los corruptos.

Ir a portada