(Facebook: Guillermo Bermejo)
(Facebook: Guillermo Bermejo)

El Poder Judicial inicia esta mañana un proceso al congresista electo de Perú Libre Guillermo Bermejo, nada menos que por delito de terrorismo. Sí, ha leído bien: terrorismo.

La acusación fiscal es contundente y viene acompañada de testimonios, documentos y evidencias que hablan por sí solas, como unos videos propalados en YouTube donde el acusado aparece, desde la clandestinidad, dando cuenta de las actividades de los cocaleros del Vraem y de Sendero Luminoso. Bermejo, además, ha sido sindicado por la fiscal Eneida Aguilar como un asiduo visitante de los campamentos que los hermanos Quispe Palomino –cabecillas de los remanentes senderistas– tienen en la selva central como base de sus narconegocios y sanguinarios ataques.

La fiscalía, como detalladamente informa Perú21 hoy, cuenta incluso con el testimonio de hasta seis colaboradores eficaces que afirman que Guillermo Bermejo coordinaba con Sendero Luminoso. Según la investigación, la principal tarea de Bermejo sería difundir y mantener “la lucha armada de la organización terrorista”.

Alarmante, a todas luces, que tan cuestionable personaje se disponga a ocupar una curul en el próximo Congreso de la República. Es decir, el sueño realizado de la organización terrorista que asoló el país durante tantos años: tener representantes en un poder del Estado, como es el Legislativo, para seguir socavando la democracia.

No le falta razón, por ello, al actual parlamentario Cesar Combina, quien ha presentado una moción para prohibir que acusados, procesados o sentenciados por terrorismo y narcotráfico puedan integrar las comisiones de Inteligencia, Defensa y Orden Interno del Congreso, debido a la información sensible que ahí se maneja.

Un pedido atendible dada la coyuntura. Sobre todo, porque Pilar Ponce Mullisaca, esposa de Bermejo, trabajó en el Poder Judicial como asistente. Este diario constató que ha labrado buenas relaciones en la sala que lo va a juzgar. ¿Pesarán esos contactos ahora que su cónyuge enfrenta un juicio por terrorismo?