Sigue actualizado en nuestra APP

lO ÚLTIMO

Confusión de parte

“En este tema no cabe ninguna confusión, sino la mayor claridad: o caen los corruptos o nos tumbamos el acuerdo que lo hará posible.”

Odebrecht

La próxima semana se recogerán más testimonios de ex funcionarios de Odebrecht que involucran a ex autoridades peruanas. (Foto: GEC)

Confusión de parte. (Foto: GEC)

Editorial Perú21
Editorial Perú21

Días más que bizarros vive el país. Impactantes, conmovedoras imágenes de la generosa entrega de deportistas compitiendo en los Panamericanos de Lima, cada uno en defensa de los colores de su país, contrastan penosamente con otras, provenientes del convulso sur peruano, dominadas casi todas por ataques a la propiedad y saturadas de imprecaciones contra el gobierno y las mineras.

Aún así, el esclarecimiento de un vasto listado de “codinomes” en las planillas sucias de Odebrecht ha conseguido desatar un modesto cataclismo en los corrillos políticos –y mentideros periodísticos aficionados a las jaleas de fruta cocida con azúcar– gracias al aditivo premium, sorpresivo, de un ex primer ministro del actual gobierno que también habría sido favorecido con la tristemente célebre Caja 2 de la empresa.

Y a falta de mayores sucesos para aumentar la confusión, el presidente Martín Vizcarra, como anotamos en este mismo espacio, se había dado antes un tiempito para sumarse al coro que clama por la anulación del acuerdo con ODB –léase: silenciar el flujo de información que funcionarios de la constructora está facilitando sobre dineros ilícitos– alegando que no se le debería hacer efectivo el pago acordado por la hidroeléctrica de Chaglla.
Como se dice en los naipes, que tengas una sota y un rey en la mano da para especular, pero no hacen todavía una escalera.

Más intrincada todavía es, sin embargo, la denuncia del procurador anticorrupción, Amado Enco, en contra del procurador ad hoc del caso Lava Jato, Jorge Ramírez, por haber firmado el acuerdo con los brasileños aceptando condiciones presuntamente lesivas para el país (¿?).

La pregunta lógica es si se trata de una iniciativa desubicada pero propia, o está siguiendo algún guion, pues hasta el momento el susodicho acuerdo está resultando de lo más rendidor y provechoso, en cuanto a pruebas sólidas para mandar a la cárcel a una serie de poderosos personajes implicados en actos de corrupción. ¿Es eso lo que él pretende castigar? ¿Detener los interrogatorios y la entrega de documentos? Porque en este tema no cabe ninguna confusión, sino la mayor claridad: o caen los corruptos o nos tumbamos el acuerdo que lo hará posible.

Tags Relacionados:

Odebrecht

lO ÚLTIMO
Ir a portada