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Fritz Du Bois,La opinión del directordirector@peru21.com

Al hacerlo ha mostrado unos reflejos que, hasta hoy, eran desconocidos, por la rapidez con la que ha actuado.

Con lo cual se podría decir que han funcionado los mecanismos modernos de participación ciudadana. En esta ocasión se trató de las redes sociales, ya que las autoridades se deben de haber asustado de la masiva indignación, evidenciada por el explosivo crecimiento de seguidores –que sobrepasan los 35 mil a solo 10 días de haber sido creada– a una página en Facebook para denunciarlas. Era un virtual tsunami humano que quería contar sus historias sobe las fotopapeletas, ya que se sentían injustamente perjudicados y no habían logrado satisfacción alguna a través de los mecanismos tradicionales de reclamo.

Por otro lado, este incidente pone nuevamente sobre el tapete el insaciable apetito del aparato estatal por captar recursos adicionales para financiar una creciente tendencia a aumentar el gasto burocrático. Incluso, llegando a extremos no muy santos para incrementarlos. En realidad, la Municipalidad Metropolitana y la Policía Nacional estaban encantados del aumento en recaudación del que estaban disfrutando, y no deben de haber indagado con mucho interés sobre los métodos que estaban aplicando para lograrlo.

En todo caso, lo que ha quedado demostrado con este incidente es el nuevo poder ciudadano, el cual puede enfrentarse exitosamente al Estado y lograr que cancele prácticas abusivas o realice correcciones cuando se ha equivocado. Ciertamente, es una herramienta potencialmente efectiva la que la población tiene ahora en sus manos. Siempre, claro está, que sea válido lo que estén denunciando.