Se necesita determinar no solo la logística de las graduales aperturas de escuelas, sino también identificar cómo se harán los traslados a las mismas, señala la columnista.
Se necesita determinar no solo la logística de las graduales aperturas de escuelas, sino también identificar cómo se harán los traslados a las mismas, señala la columnista.

Las declaraciones del nuevo ministro de Educación, Juan Cadillo, sobre el retorno a clases y el hecho de que los niños son transmisores del COVID han generado controversias. Aparentemente, los nuevos estudios demuestran, con evidencia, que los niños no son particularmente más contagiosos que los adultos y, además, muchos países de la región ya han implementado planes de retorno a clases. ¿Cuáles son las razones por las que nuestro país está a la cola en esto? ¿Acaso están nuestros niños y niñas condenados a sufrir por más tiempo los efectos colaterales de la pandemia?

Sí, por supuesto, nuestro aún precario sistema de salud junto a un proceso de vacunación en el que no se ha priorizado hasta el momento a los profesores nos muestran los grandes pendientes. Pero, además, se necesita determinar no solo la logística de las graduales aperturas de escuelas, sino también identificar cómo se harán los traslados a las mismas: ¿acaso el transporte público será capaz de llevar a los alumnos a sus centros de estudio sin convertirse en focos de contagio? No es una tarea fácil, pero es, definitivamente, una que corresponde ser atendida a la brevedad.

En julio el Minedu aprobó, vía la Resolución Viceministerial No. 211-2021, los lineamientos para el Aprendo en Casa, Aprendo en Escuela y Aprendo en Comunidad. Es en este último donde se encuentra una oportunidad para –mientras aún no se pueda retornar a las aulas– se pueda ofrecer aprendizaje de la mano de distintos actores locales. Así, como bien se señala en la estrategia, los escenarios sociales incluyen el barrio, casas, locales comunales, bibliotecas, parques, los propios espacios abiertos de las escuelas, entre otros. Los municipios ya no tienen excusas para perseguir a los grupos de niños que se juntan en parques ni expulsar a los profesores e instructores que encuentran la manera de llevar aprendizajes en espacios abiertos y públicos.

“Ojalá esta pandemia sirva para abrir de nuevo el mundo de los niños”, desea el profesor Francesco Tonucci. Nuestros niños y niñas ya no pueden esperar más; es momento de escucharlos y una oportunidad para hacerlo es el 2do. Festival Internacional de Intervenciones Urbanas para Niños y Niñas organizado por Lima Cómo Vamos, Ocupa Tu Calle y la Municipalidad de Lima. En este espacio se encontrarán más de 150 peques de Argentina, México, Colombia, Chile, Brasil y Perú, quienes darán sus opiniones e ideas sobre cómo deben ser las ciudades y territorios que, de verdad, los tomen en cuenta. El evento será del 12 al 14 de agosto y los niños y niñas que lo rodean son bienvenidos para participar. Así también, a usted, adulto que me lee, lo invito a escucharlos, pero de verdad.