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A diferencia del año pasado en el que hubo un reducido apoyo al cine peruano, este 2013 ha marcado el resurgimiento de la cinematografía local gracias a la masiva asistencia del público.

Todo empezó con el arrollador éxito de ¡Asu Mare!,la cinta autobiográfica del actor Carlos Alcántara generó el interés de la mayoría de peruanos y se convirtió en la película más taquillera de la historia en nuestro país. Más de tres millones de espectadores y una taquilla que supera los 10 millones de soles fueron la muestra del éxito. Hace mucho tiempo que no se veía un fenómeno de esas dimensiones. "_¡Asu Mare!_ reconectó al público con su propio cine y con el humor peruano. Lo acercó a la historia de un chico de barrio que luego se hizo conocido", afirma Carlos Alcántara, el protagonista.

COMPITIERON CON HOLLYWOODOtra película que también obtuvo una enorme recepción fue la cinta de terror Cementerio general que superó a producciones extranjeras durante su primera semana en cartelera.

"Nuestra película se convirtió en la segunda más taquillera del año. Asistieron 800 mil espectadores y obtuvimos una taquilla de US$2'7000,000 en todo el país. Duplicamos en asistencia a las cintas Wolverine y El Hombre Araña 2. Se demuestra así que podemos competir con Hollywood y que se puede apostar por un cine en crecimiento. Ha sido un año muy importante para el cine comercial y de género. La empresa privada ya quiere invertir y ahora los directores podemos ganar dinero con lo que hacemos", comenta el director Dorian Fernández.

SIN EMBARGO TIENEN TRABASA pesar de que su cinta El evangelio de la carne fue calificada por la crítica como una de las mejores del cine nacional, el director Eduardo Mendoza tuvo dificultades para evitar que no la saquen de cartelera tras su primera semana de estreno. "Mi película fue vista por 70 mil espectadores. No tuvimos dinero para publicitarla, pero nos ayudó mucho la recomendación de boca a boca para que la vean…Existe una reconciliación del público con el cine nacional, pero eso no significa que haya un cambio estructural. Sigue sin aplicarse la Ley del Cine y las distribuidoras no dan el tiempo necesario para que una película peruana se defienda. Hubo presión pública para que sigamos en cartelera, sino hubiésemos perdido 23 mil espectadores… Los directores debemos unirnos para sacar adelante nuestro cine y que no hayan esfuerzos aislados", agrega Mendoza.

Algo similar le sucedió al director Álex Hidalgo, ya que su cinta Sueños de gloria fue programada en pésimos horarios. "En una cadena de cines nos pusieron los horarios complicados de las 11 a.m. y de la 1 p.m. Prácticamente nos decían que no les interesaba la película. Pero hasta el momento Sueños de gloria ha sido vista por 40 mil personas. Ahora la presentaremos en ciudades de Estados Unidos", asegura Hidalgo.

TODAVÍA NO HAY INDUSTRIAAunque celebra el éxito de su película, Carlos Alcántara exige que exista mayor número de producciones cinematográficas. "El cine no despega porque no se aprueban las leyes. Si se normalizara todo eso se podrían hacer más películas para crear una industria", manifiesta. Por su parte, el director Gonzalo Benavente de la película Rocanrol 68 señala que falta mucho para que el cine local pueda despegar.

"Estamos lejos de construir una industria. No hay una legislación que vaya acorde con nuestros tiempos y falta que el sector privado invierta en el cine. El día que el cine peruano no sea hecho solo por pasión y sea un medio de subsistencia, entonces podremos hablar de una industria", señala convencido.

ASISTENCIA

¡Asu Mare! 3'030,000Cementerio general 800,000Rocanrol 68 85,000El evangelio de la carne 70,000

  • Información proporcionada por los mismos directores.