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Carlos Carlín, Habla.babasccarlin@peru21.com

Después que la cámara recorrió un paisaje de árboles muy verdes, aparecen en primer plano un par de sandalias que dejan al aire dos dedos, solo dos dedos de cada pie. No son los pies de Condorito, esos dedos pertenecen a Hugo Chávez en versión dibujos animados –¡Agárrate Pixar!–. El corto animado es parte de la campaña de Maduro para perpetuar el poder de 'Greiscole' en Venezuela. Después de las sandalias, vemos a Hugo siendo recibido por un grupo de personajes entre los que, con dificultad, se puede reconocer a Evita Perón, al 'Che' Guevara y a un señor que todavía estoy en duda si es Jimmy Hendrix o el hombre de Pimpinela. En el soñado encuentro animado no podía faltar Simón Bolívar, quien recibe a Chávez con una sonrisita 'cachosa' que, más que bienvenida, pareciera advertirle que ese dibujito tan feo es solo el principio de las mil barbaridades que van a empezar a perpetrar contra su memoria. De eso sabe bien Bolívar. Su figura patilluda ha sido mal dibujada por todos lados, y con esta animación queda claro que el recuerdo de Chávez no será tratado de forma diferente. Pobre Hugo, su imagen, esa que él disfrutaba tanto exhibiendo, será más que nunca explotada, reventada y manoseada en tazas y muñequitos. Igualito a Micky Mouse. ¡Viva la revolución!