Garcilaso reivindicó al fútbol peruano tras eliminaciones de Vallejo y Cristal. Aunque hay mucho por mejorar. (G. Legaria)
Garcilaso reivindicó al fútbol peruano tras eliminaciones de Vallejo y Cristal. Aunque hay mucho por mejorar. (G. Legaria)

BOGOTÁ.- Real Garcilaso (2 con 10) jugó con fuego y tuvo la suerte de no quemarse. Sostuvo entre sus manos la llamarada de la clasificación y tuvo ese juego del destino que le ayudó. Garcilaso jugó con el fuego de la mirada en el otro partido que diera una mano. Y así fue, perdió 2-0 con Independiente de Santa Fe, pero está en octavos de final de la Libertadores.

Se clasificó porque Tolima fue incapaz de derrotar a Cerro Porteño de visita, y eso, sumado a los puntos que la 'Máquina Celeste' sacó en los primeros partidos llevaron a los cusqueños a la élite de los 16 mejores del continente. Ese es el mérito de Garcilaso, que ahora, a diferencia de Vallejo o Cristal, está clasificado.

El partido de anoche no fue el mejor. La receta de Freddy García de poblar el mediocampo (cuatro volantes de marca y más adelante Fabio Ramos) no surtió efecto esta vez. Camarino no se dio abasto para contener a Omar Pérez y Edwin Retamoso lució perdido, igual que el paraguayo Gamarra. El local pudo abrir la cuenta con Wilder Medina que felizmente se topó con el 'Pipa' Carranza a los 28' y 41'.

HORA DE SUFRIREl fuego se avivó a los 46' cuando Medina combinó con Pérez y abrió la cuenta. Allí la historia empezó a cambiar, como los rostros de los cusqueños. Un triunfo del otro equipo colombiano ante Cerro los dejaba fuera. Era salir a buscar el empate o agarrarse del destino. Fabio Ramos pudo hacer lo primero, pero sus tiros libres (64' y 66') se perdieron muy cerca de la portería de Camilo Vargas.

Para colmo, Guadalupe volvió a ser el de antes y se quedó como estatua ante el centro de Hugo Acosta que a los 71', permitió la definición de Cristian Martínez. Garcilaso iba a volver a arremeter cuando 'Cuto' vio la roja a los 78' por entrar fuerte. A pesar de eso, la 'Máquina Celeste' pudo descontar con intentos de Herrera y Montes a los 84'. Pitazo en Asunción, pitazo en Bogotá. Garcilaso perdió pero clasificó. Jugó con fuego, no se quemó, pero le quedaron las manos y el corazón calientes.