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Santiago Pedraglio,Opina.21El Partido Popular Cristiano ha puesto en el blanco, sorpresivamente, al ministro de Economía, Luis Miguel Castilla. Así lo han dejado ver dirigentes como Javier Bedoya de Vivanco, Alberto Beingolea y Marisol Pérez Tello. Los congresistas le atribuyen al ministro la responsabilidad principal de la reducción del crecimiento y las inversiones.

Las críticas contra el ministro no solo vienen desde el PPC. Parlamentarios exintegrantes de Gana Perú y ahora miembros de bancadas como Acción Popular-Frente Amplio y Dignidad y Democracia demandan su salida, a causa del ingrato acuerdo de obligar a los independientes a pagar un porcentaje de sus ingresos a una AFP, así como que no haya podido explicar por qué deudores a la Sunat por un equivalente a 20 mil millones de soles han sido exonerados de pago sin que se conozcan siquiera sus nombres.

La verdad sea dicha, la premier Ana Jara ha hecho su trabajo: se reunió con todos los grupos políticos y anunció, siguiendo la línea del mensaje de Fiestas Patrias, una amplia propuesta de gastos e inversiones estatales, algunos de ellos de importancia, como los concursos de 26,800 plazas para directores y subdirectores de Educación, contratación de 3 mil docentes de Educación Física y un aumento salarial para profesionales y técnicos del sector Salud.

No obstante, la premier carga con pasivos como el ministro de Economía –sin olvidar al ministro de Energía y Minas–, que la ponen en dificultades. Esto, sobre todo cuando Castilla ha oficiado de premier en la sombra desde el comienzo del régimen –es el único ministro que queda de la primera camada–.

Baste recordar el puntillazo que le dio al expremier César Villanueva, su dureza cuando se trata de aumentos salariales (el salario mínimo sigue sin moverse) y sus aires de funcionario que se siente por encima de los políticos y de un Parlamento que "no está a su altura".