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Santiago Pedraglio,Opina.21Después de un año de que la empresa española Técnicas Reunidas anunciara su costo (US$2,730 millones), el Ejecutivo –el MEF, o más concretamente el ministro Castilla– dio su conformidad. Enhorabuena, porque mes tras mes se oyeron las voces de quienes decían que el dinero "de todos los peruanos" no se debía "malgastar" en el referido proyecto.

Sin embargo, el propósito del MEF es reducir a Petroperú a ser una refinería, aunque mejorando su calidad. Si no, ¿cómo entender el artículo 6 del proyecto de ley? Porque impide que Petroperú participe en "actividades y proyectos de inversión" que generen deudas. Plantea, igualmente, que solo cuando Petroperú tenga garantizado el "pago del endeudamiento" del PMRT y haya "incorporado una participación privada de cuando al menos el 40% en su capital social en circulación" podrá realizar actividades y proyectos de inversión.

El MEF pretende que Petroperú refine –con lo que tendrá una máxima rentabilidad anual de 4%– y que no incursione en el gran negocio de la producción y venta de petróleo: el costo de producir un barril es de US$15 más las regalías, y su precio de venta hoy es de cerca de US$100. Esto es la "renta petrolera", y Petroperú tiene a la mano la opción de explotar el Lote 64, con una reserva asegurada de 55 millones de barriles.

Pero, además, no les falta razón a los sindicatos de Petroperú (comunicado, La República, 12.12.13) cuando apoyan la modernización de la refinería y rechazan la venta del 49% de las acciones de la empresa, por considerarla una privatización encubierta.

(*)Esta nota se escribe cuando el proyecto del Ejecutivo se discute en el pleno del Congreso, luego de un muy acelerado trámite.