EN EL LIMBO. Edward Snowden sigue en el aeropuerto de Moscú. (AP)
EN EL LIMBO. Edward Snowden sigue en el aeropuerto de Moscú. (AP)

Tras las revelaciones del portal WikiLeaks, un nuevo dolor de cabeza para la Casa Blanca empezó el pasado 6 de junio, cuando los diarios The Guardian y The Washington Post dieron a conocer el programa de espionaje realizado a millones de usuarios de telefonía e Internet en Estados Unidos y en otros países.

Días después, Edward Snowden, un joven de 30 años que trabajaba como técnico de la CIA y consultor de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), afirmó que él había sido la fuente utilizada por la prensa. Inmediatamente partió desde Hawái hacia Hong Kong, donde anunció que iba a pedir asilo.

ASILO Y ACECHOSnowden se mostró desafiante y aseguró que iba a seguir dando más detalles sobre el espionaje de EE.UU. Al ver que las autoridades chinas descartaron asilarlo, el exempleado de la CIA viajó a Rusia. Previamente había tomado contacto con WikiLeaks, que le sugirió pedir asilo a Ecuador.

A partir de ese momento, el proceso se entrampó. Para entonces, Washington ya había solicitado la extradición de Snowden. Luego de presentar un pedido de asilo a Moscú, Snowden lo retiró al condicionársele la protección política a cambio de su silencio. Ante esta situación, gestionó su asilo con otros 21 países, entre ellos Bolivia.

De otro lado, Ecuador denunció ayer que halló un micrófono oculto en su embajada en Londres donde está refugiado Julian Assange, fundador de WikiLeaks.